jueves, 25 de abril de 2024

El primer trimestre sin mi madre.

Han pasado ya tres meses y aunque es poco tiempo, parece una eternidad.  

Tres meses sin conversaciones es mucho tiempo; y es difícil asimilar que será así para siempre. Aún en la distancia, manteníamos conversaciones de vez en cuando o simplemente nos mandábamos chistes... Aunque nunca me respondiste al último; que te lo envié sólo 3 días antes de que te fueras. Sólo se quedó en visto pero no hubo más respuesta. 

Sólo espero que no te hayas ido resentida porque sé que nunca estuviste de acuerdo con mi mudanza a Madrid; a pesar de que os seguía visitando y a pesar que que yo siempre quería ir contigo a todas partes; tanto en mis visitas anuales como hasta hace 10 años, cuando aún vivíamos todos juntos antes de yo tomar mi rumbo.

Daba igual que sólo fueses a ir 5 minutos a por tabaco o a por el pan; yo siempre decía: "Voy contigo". 

Lógicamente, al único sitio que no podía acompañarte era al trabajo; ese lugar al que aquel 25 de Enero te fuiste para no volver. Pero ni tú ni nadie lo sabían en el momento en que estabas saliendo por la puerta como cualquier día normal. Un día normal que luego se convirtió en pesadilla; pero a la vez, en una enseñanza de que hay que valorar las cosas y a las personas. Pues nunca se sabe cuándo va a ser la última vez que las tengamos. 

Y sé que a ese sitio en el que estás ahora, no quisieras ni tú ni nadie que vaya hasta dentro de mucho tiempo; cuanto más, mejor.

Supongo que ahora estarás con Kimba y con aquella otra hermana que no llegamos a conocer porque nació ya en el cielo; en aquella también triste e inolvidable fecha del 2 de Mayo de 2001.

Espero que sigas viendo mis progresos y avances; me gustaría poder decirte algo que te hubiera gustado ver, y es que ya he dejado de comerme las uñas. Pero tengo que limitarme a escribirlo aquí, donde sé que no lo vas a leer, y en tu WhatsApp tampoco; aunque todavía sigue activo porque papi entra a veces.

Un beso desde Chinchón al cielo mami.




martes, 3 de octubre de 2023

Mi demisexualidad y yo.

 "Demisexual"

Un término hasta ahora poco conocido, pero que básicamente ha descrito toda mi vida en lo que a relaciones se refiere, pero yo no lo sabía. O mejor dicho, no podía ponerle nombre a mi manera de sentir, hasta que lo descubrí recientemente. No sabía ni que esto tenía un nombre.

La demisexualidad es una orientación sexual que define a la gente que sólo siente atracción por personas con las que previamente se ha establecido un vínculo afectivo. Es decir, estas personas necesitan primero conocer, coger confianza y forjar un cariño o enamorarse, antes de pasar a acostarse con alguien; por lo que no suelen disfrutar del sexo casual como hoy en día hace la mayoría. Tampoco creen en el amor a primera vista; ya que eso es una atracción inicial física; y a los demisexuales, la gente no nos entra por los ojos, sino por la mente y por el corazón; necesitamos conocer primero su interior para que nazca el interés.
Ojo; esto no quiere decir que quieran tener algo con todos sus amigos o con todas las personas con las que cojan confianza. Funciona como cualquier otra orientación sexual: Será algo que se podrá dar o no. Dependiendo de varios factores, como el grado de cercanía
 y cariño que se coja, si ha nacido algún tipo de sentimiento más, y de su orientación sexual principal.

En varias definiciones que he visto, se dice que a los demisexuales les da lo mismo que la otra persona sea hombre o mujer; que se les despierta el deseo si se forja la confianza y el cariño.
Yo siento y opino que eso es totalmente falso. Dentro de los demisexuales vamos a encontrar a heteros, homos, y bisexuales. Yo por ejemplo, me identifico como demisexual por los sentimientos y pensamientos que he tenido toda mi vida, pero sólo con hombres. Jamás se me ha despertado el más mínimo deseo sexual ni interés más allá de la amistad hacia otra mujer. Así que, como dijo otra persona en un vídeo o comentario de vídeo en Youtube, yo soy "Demi-hetero"; para que no se confundan.

Ante la pregunta de "¿Cómo me gustan los chicos?", mi respuesta siempre ha sido:

"No tengo ningún criterio fijo; a mí me empieza a gustar alguien si me voy sintiendo cómoda con el tiempo y con el trato". 
Patrón principal de la demisexualidad; y yo siempre me he sentido rara explicando esto, al ver que otras personas sí tienen claras una serie de características físicas o de personalidad como requisitos para fijarse en alguien.

Además de otras frases que me han acompañado a lo largo de mi vida; como:

- "No se puede estar con alguien por quien no sientes nada".
- "No me gusta que me presionen; las cosas se van dando poco a poco y así es más bonito".
- "No disfruto igual el sexo con personas con las que no tengo ninguna conexión emocional" (Sí, lo expresaba así tal cual dice la definición; por eso me sorprendió tanto cuando la encontré) 
- "No es lo mismo el placer solamente físico, que el físico unido al emocional". 
Porque cuando estás con una persona hacia la que sientes algo, todas las sensaciones se multiplican hasta el infinito; y nunca he entendido la facilidad de algunas personas para acostarse con desconocidos que a lo mejor sólo han visto ese mismo día.

También está el hecho de que a lo largo de mi vida, solamente me he enamorado de amigos o compañeros de clase o del entorno de trabajo. Contextos donde siempre hay trato entre las personas y se llega a generar la complicidad que necesito para que pueda dar lugar a más pasos.
Y ahora con la era de Internet, también he llegado a desarrollar ese tipo de sentimientos hablando con alguien a través de mensajes; incluso cuando aún no le había puesto cara a la persona en cuestión. Dos veces me ha pasado y las dos veces ha sido tras haber congeniado escribiéndonos; haber sentido conexión y cercanía a través de los textos intercambiados. Luego me han enviado fotos y ahí sí me han resultado atractivos a nivel físico también. Pero cuando ya existía el vínculo emocional.
Si lo primero que veo es una foto, no se activa nada en mí. Por eso nunca me he sentido especialmente cómoda en aplicaciones como Badoo, Tinder, y similares. Sólo un afortunado con mucha paciencia logró llegar a mi corazón y actualmente lleva casi 2 años formando parte de mi vida.

Por todo lo anteriormente dicho, tengo claro que me defino como demisexual; siempre he sentido absolutamente lo mismo que describe su significado.

Y creo que también viene de ahí el hecho de que mis relaciones anteriores no hayan funcionado ni hayan durado mucho. Me dejaba llevar por terceros, que decían:
"Si quiere contigo hazle caso, ya te enamorarás después". 
Pues no, yo no funciono así. No puedo salir con alguien sin sentir nada y esperar a que venga el sentimiento después. Yo funciono al revés. Necesito primero sentir y luchar; y después empezar la relación con ganas; no a la fuerza. Que también me gusta currármelo por quien quiero, llevar la delantera en el juego de la conquista, y poner el corazón en lo que hago; no sólo el cuerpo.

Pero quizás el punto más relevante de todos, y que no he dicho hasta ahora pero que serviría para dar por sentado que efectivamente soy una demisexual de libro, es que me esperé mucho para perder la virginidad.
En una sociedad en que la media de edad en la que los jóvenes empiezan a mantener relaciones sexuales se sitúa en torno a los 13 - 14 años, yo no la perdí hasta los 29; y a mucha gente le parece algo inusual y muy raro.
Yo, simplemente no me sentía preparada. No había dado con la persona que me hiciera sentir la seguridad de que realmente quería entregarme a él.
Durante varios años hubo gente que me tachó de "Estrecha", simplemente por no querer acostarme con cualquiera. Como si fuera una necesidad dejar de ser virgen lo más pronto posible.
El golpe del Karma es que luego, muchas personas de las que se entregan prematuramente luego se arrepienten porque no fue como esperaban o con quien realmente querían.
Y en mi caso, valió la pena guardarla durante tanto tiempo porque al final, se dio en un momento en el que realmente me sentí cómoda y con la persona a la que quería por aquel entonces. Simplemente el momento fluyó sin decir ni forzar nada; tal y como yo esperaba que fuese mi primera vez. Hasta entonces, siempre me había sentido muy incómoda cuando otros chicos me lo habían propuesto.

Cada uno tiene sus tiempos para hacer las cosas; y quizás este tipo de aspectos nos llevan más tiempo a los demisexuales, pero lo bueno es que al final, en nosotros todo es más genuino. No hacemos las cosas por hacerlas, sino sintiéndolas; cuando realmente nos nace hacerlas.



sábado, 31 de diciembre de 2022

Balance 2022

 Otro año más que se acaba; y he de decir que se ha pasado volando.

Y no por esa extraña sensación de que cuando más crecemos, más rápido nos parece que pasa el tiempo.

Más bien, es porque ha sido un año formidable; el mejor, sin duda, de los casi 9 que llevo viviendo en Madrid. Y también se da el hecho de que nuestra percepción del tiempo es más rápida cuando estamos disfrutando.

Desde que estoy aquí, el número 22 ha sido algo así como mi número de la buena suerte; ya que diversos acontecimientos importantes en mi vida han ocurrido en días 22:

- El 22 de Julio de 2014 fue el día de mi viaje de mudanza de Lanzarote a Madrid
(No sé por qué, elegí ese día y no sentía el mismo entusiasmo si me iba en cualquier otro día; era como una corazonada); porque desde entonces:

- El 22 de Octubre de 2014 encontré mi primer empleo; me dieron esa oportunidad que tanto buscaba y no me brindaban porque no tenía experiencia.

- El 22 de julio de 2015 fue cuando aprobé el teórico del carnet de conducir.

- El 22 de Diciembre de 2020 encontré, por fin, a una persona que formó parte de mi adolescencia pero que perdimos el contacto y lo estuve buscando durante años cuando empezó el auge de las redes sociales; y lo buscaba por todas ellas. Sin éxito alguno, hasta que ese día lo encontré. Es la persona de la que hablo en esta entrada

Por todo ello, el año 2022 no iba a ser menos; y desde que empezó, sentí que este iba a ser mi año.

¡Y vaya que si lo ha sido!
Principalmente, porque ha sido el primer año que he pasado al completo con una persona a la que le tengo un cariño muy grande.
Cuando otras veces me ha pasado que he estado muy contenta con alguien a quien había conocido, o que me gusta, y con quien parecía que todo iba bien pero de repente toma distancia de mí sin ninguna explicación, (Aquí comento uno de esos casos), con Mauro no fue así, aunque yo al principio tenía miedo de que eso volviera a pasar a medida que yo veía cómo me iba encariñando, pero no. 

Llegamos al año, y lo superamos; porque nos conocimos en persona el 14 de Diciembre de 2021 y el hecho de haberme decidido, por fin, a quedar con él, supuso un cambio muy positivo en mi vida; me volví más alegre, más positiva, y todo me hacía más ilusión que hasta entonces.

A veces, me arrepiento de no haber accedido antes a quedar con él; pues me llevaba insistiendo por Whatsapp desde 2019 pero yo era más reacia y desconfiada; quizás por malas experiencias ya vividas con otros hombres que también había conocido por Internet (Nos conocimos en Badoo), y el hecho de que me cuesta coger confianza rápido. 

Pero él marcó la diferencia y he vivido el mejor año de todos; estoy muy contenta de seguir y así quiero que siga durando. Parece muy raro que una persona de 34 años nunca haya tenido relaciones largas, pero en mi caso es la primera vez que duro tanto tiempo con alguien; independientemente del tipo de relación que sea, porque no somos novios pero sí lo parecemos; ya que tenemos un trato muy cercano a eso y estaríamos a menos de un paso de serlo. 

Con las pocas parejas que he tenido, nunca había superado los 4 meses... Y con él ya llevo un año y sumando... sea como sea, para mí ha representado un logro muy grande cumplir un año con alguien a quien quiero. 

Y aunque hubo un par de ocasiones en que distanciamos un poco ese trato por la presencia otras mujeres en su vida con las que sí llegó a algo más (Una en Febrero y otra en Junio), ambos períodos han sido cortos y hemos acabado volviendo a estar como de costumbre; así que me quedo con lo bueno y borro de mi memoria esos dos baches; las únicas ocasiones del año que para mí han sido las más sombrías y amargas. Aunque también he de decir que sigue presente ese miedo a perderle otra vez si vuelve a aparecer alguien más con quien esté más a gusto que conmigo.

Al final, no hubo ni un solo mes del año en que no hayamos quedado; como mínimo, 3 veces; y ha sido un año lleno de nuevas vivencias e incluso planes a futuro; como un pequeño viaje que espero que no se quede en palabras como me pasó con la otra persona. Porque me hace muy feliz todo lo que estoy viviendo. Todos los planes, toda la complicidad, todo el apoyo mutuo, etc.

Si cada vez que quedaba con él me sentía extremadamente feliz, esa felicidad se multiplicaba cuando al final del día venía aquí a dormir con él y pasaba también todo el día siguiente si lo tenía libre. Otras veces, acordábamos que yo fuera a su casa y solía coger el primer autobús de la mañana para aprovechar bien todo el tiempo. Eran mis mejores madrugones; y eso que yo siempre he odiado madrugar. Pero en este caso, me levantaba a las 5 de la mañana con todo el gusto del mundo.

Además, para coronar, en el último trimestre del año me mudé a Chinchón; pueblo del que me enamoré desde que empecé a venir en aquel Diciembre de 2014 a ver a Mauro. 
Sí, me vine a vivir con él; así que si los primeros 9 meses del año fueron maravillosos, los tres últimos superaron todo lo anteriormente descrito. No hay nada mejor que llegar cansada del trabajo y verle, dormir con él... se me olvida todo el estrés del día.

Las primeras navidades que he vivido sintiéndome totalmente plena; con la compañía que más me llena. Nochebuena con él y su familia. Y aquí me encuentro también en esta Nochevieja; a escasos 10 minutos de las campanadas, esperando para cruzar de año juntos; para dar la despedida a este maravilloso año 2022 y recibir el 2023 a su lado; siendo la primera y única persona a la que abrazo después de la última uva. Porque lo hemos pasado solos, al estar su familia de viaje.

Como era de esperar y como en este balance sólo he hablado de él como el principal motivo por el que mi año ha sido perfecto, pues sí: Esta entrada de mi blog y este balance de 2022 se lo dedico a él.
Por darme el mejor año de mi vida, y justo el año de mi número de la suerte; después del cual, espero que sigan siendo muchos más porque mi vida es mucho más bonita, tranquila, alegre, y se siente más llena desde que trato y convivo con él; y quiero que el resto de mi vida sea igual de bonita que el transcurso de este año.

Va por ti, Mauro, que te quiero muchísimo y eres alguien con quien vale la pena compartir la vida.



jueves, 15 de abril de 2021

El horror de la Acanthamoeba

He decidido escribir esta entrada para dar a conocer lo que me está pasando; ya que casi nadie sabe lo que es, al tratarse de una enfermedad poco habitual, que entra en el grupo de enfermedades raras.

La Queratitis por Acanthamoeba es una afección ocular que puede llegar a ser muy grave y tener consecuencias devastadoras e irreversibles si no se detecta y se trata a tiempo. Por ejemplo, ceguera o pérdida del ojo.

Afecta primeramente a la córnea; que es la parte más externa del ojo y cuya función  es protegerlo de agentes externos. A su vez, tiene varias capas y subcapas.

Está producida por un protozoo - ameba llamado Acanthamoeba; microorganismo presente en medios acuáticos tanto dulces como salados (Piscinas, jacuzzis, lagos, ríos, mar, el agua de la ducha y los estuches de las lentillas si no se limpian y se cambia el líquido a diario)

Ingresan al ojo humano principalmente a través de las lentillas; ya que se adhieren a ellas y de ahí pasan al ojo. Por eso la importancia de no bañarse ni ducharse, ni dormirse ni lavarse la cara con ellas puestas; así como de cambiar el líquido del estuche después de cada uso y no manipularlas con las manos mojadas (Hay que lavárselas, sí, pero secarlas bien)

Una vez dentro del ojo, este "bichito" actúa como parásito y se va comiendo la córnea empezando por la capa superficial (Epitelio corneal), para atacar luego capas más profundas y llegar llegar a otras partes del ojo; con lo que se va agravando la enfermedad; haciendo cada vez más difícil la curación.

Es por eso que es crucial detectarla y tratarla a tiempo; ya que además forman quistes y con ello se hacen resistentes al tratamiento.                                                                    
Si la córnea queda muy dañada, se puede necesitar un trasplante de la misma (Queratoplastia)

Síntomas

Entre los síntomas principales de la Queratitis por Acanthaomeba destacan:

- Enrojecimiento y dolor ocular.

- Mucho lagrimeo; especialmente con la exposición a luz excesiva, ya que otro síntoma es la intolerancia a la luz (Fotofobia).

- Inflamación perceptible por los demás; el ojo afectado se ve más pequeño que el sano (Como si te hubieran dado un puñetazo)

- Fotofobia que puede llegar a ser muy intensa; en mi caso llegó un momento en que hasta la pantalla del móvil me deslumbraba; sentía mucha quemazón nada más mirarla un segundo.

- Dolores de cabeza recurrentes; sobre todo en la zona de alrededor del ojo afectado. 

- Visión turbia; como si tuvieras una capa translúcida en el ojo o como lo describo yo: "Como ver a través de un papel film arrugado"


Así era el aspecto de mi ojo la primera vez que fui a Urgencias.


"Una úlcera en la córnea"

Con este título paso a contar mi caso. Es la frase más pequeña y a la vez entendible de definir todo lo que he explicado arriba.                                            

Todos sabemos más o menos lo que es una úlcera; si la misma palabra genera escalofríos, pues imagináos eso en el ojo; una de las partes más sensibles y delicadas del cuerpo.
Eso es lo que va haciendo ese bichito que encontró en tu ojo un lugar ideal donde hospedarse: Te crea la úlcera al irse comiendo capas de la córnea.

Así fue como amanecí, la mañana del 5 o 6 de Diciembre, con una sensación extraña en el ojo derecho:  Lo notaba pegajoso y me costaba abrirlo; como si aún tuviera muchísimo sueño, y luego no veía nítido. Era como si tuviera algo pegado en el ojo que me hacía ver las cosas turbias y distorsionadas. Era realmente incómodo.

No le di al asunto la importancia que debí haberle dado; ya que lo asocié a una conjuntivitis de las lentillas, como me había pasado otras veces y se me iba en un par de días. Simplemente, no me seguí poniendo lentilla en ese ojo.
Pero los síntomas, en vez de remitir, iban a más: Ya no era sólo que me molestase el Sol; era que también me empezaron a molestar las luces de casa, la claridad de luz natural que entraba por las ventanas, ya no podía ver la TV, luego hasta la pantalla del móvil me deslumbraba, y el ojo se me empezó a ver más cerrado y pequeño que el sano. Y llegó un punto en que ya no sólo me molestaban las fuentes de luz, sino también de calor; por ejemplo al manipular un horno me causaba dolor en el ojo el calor que emana estando abierto.

Aquello era el inicio de una auténtica pesadilla y yo lo ignoraba completamente.




Esta última foto salió en modo espejo; por eso el ojo enfermo se me ve al otro lado como si fuese el izquierdo; pero es el derecho.

Y yo cometí la burrada de seguir sin hacer caso de esas señales; y en vez de dejar pasar un par de días, dejé pasar dos semanas hasta que al final, el 17 de Diciembre según salí del trabajo, fui volando a Urgencias; ya subiéndome por las paredes debido al dolor y la extrema sensibilidad a la luz, por débil que fuera. No podía y sigo sin poder salir a la calle, mientras sea de día, sin gorra y gafas de sol; incluso estando nublado (Junto con la obligada mascarilla, no se me ve la cara absolutamente nada; lo que me hace prácticamente irreconocible.

Tardaron como una o dos semanas más en dar con el diagnóstico; porque con el primer raspado corneal no se vieron claros los resultados y hubo que repetir la extracción de la muestra; esa vez pinchando el ojo (Vamos; como cuando te sacan sangre para los típicos análisis, pero imagínate la aguja directamente en el ojo). Si leerlo te acojona, imagínate que te lo hagan.  

Sí, te ponen unas gotas de anestesia; pero el efecto se va y luego se queda un dolor en el ojo que no se te quita hasta el día siguiente como mínimo.

El día que estuvieron listos los resultados, se confirmaron todas las sospechas:

Efectivamente, mi ojo había sido invadido por la Acanthamoeba; un ser microscópico pero capaz de provocar daños que pueden ser irreparables.

Tuve que empezar un exhaustivo tratamiento a base de colirios, pomadas y unas pastillas; que a día de hoy continúa,  con variaciones en función de si me observa mejoría o empeoramiento. Acudo a seguimiento cada semana o cada dos, dependiendo de la evolución.












Me dijeron que dentro de lo grave que es, afortunadamente me encontraron  a tiempo pero que el tratamiento iba para largo. 

Y tanto que sí; aquí sigo 4 meses después, todavía con los medicamentos y acudiendo a consulta cada semana o cada dos semanas; dependiendo de cómo vea mi evolución el oftalmólogo.
La duración puede oscilar entre los 4 y los 6 meses.


Así es como debo salir a la calle mientras haya sol, o esté nublado pero haya demasiada claridad y mi ojo no lo soporte.

Todavía estoy un poco regular en el sentido de que sigo teniendo mala visión en el ojo derecho, y continúa mi intolerancia a la luz. No sé si ya es una secuela que me quedará de por vida, o es que mis ojos ya se han acostumbrado a la penumbra; después de 4 meses saliendo con ellos siempre bien a cubierto.
En cambio, las mejorías que he notado han sido la del dolor y que ahora al menos puedo mirar el móvil; aún me cuesta la tele y el ordenador aunque les baje el brillo.

El pronóstico es todavía incierto; aún tengo que continuar con el tratamiento y no sé a ciencia cierta cuánto tiempo más se prolongará o si será preciso hacer algo más; ya que a veces me lo encuentro mejor, menos inflamado, y otras veces de repente me vuelve a doler el ojo y la zona de la cabeza de a su alrededor, me vuelven a molestar intensidades de claridad que habían dejado de molestarme, etc.
Como si el ojo fuera bipolar. Todas estas variaciones se las cuento con detalle a mi oftalmólogo cada vez que tengo cita; para así llegar más rápidamente a una solución para que mi vida vuelva a ser como antes; porque esto afecta mucho también a la calidad de vida.


Recientemente (Hace dos semanas) me hicieron otro raspado corneal para comprobar la evolución.


En la cita de hoy; fecha de publicación de este reportaje, me han dado los resultados de ese último raspado y son más esperanzadores: 
Mi ojo presenta mejor aspecto y, aunque todavía el intruso no está del todo erradicado, sí que hay menor actividad amebiana.

Eso sí,  también me dijo que habían llegado a  barajar la opción de hacerme la queratoplastia en vista de que el ojo no estaba respondiendo al tratamiento. O sea, que me salvé por los pelos.

Me ha dado la siguiente cita para dentro de dos semanas, pero que si la semana que viene me siento peor, que prefiere que vaya. Se le nota realmente preocupado por mi caso.


Consecuencias

La Queratitis por Acanthamoeba tiene consecuencias que pueden ser tanto físicas como psicológicas; tal y como comenté un poco más arriba.

Entre las consecuencias físicas están la pérdida de la visión, o del ojo si el daño ya es tan grande que ni siquiera es posible el trasplante de córnea. Esto es una consecuencia realmente devastadora.

Consecuencias psicológicas: Las hay para todos los gustos; ya que cada persona es un mundo y cada uno reacciona de manera diferente, en función de cómo se sienta; pero principalmente están desencadenadas por el hecho de no poder llevar una vida normal debido a las limitaciones físicas de la enfermedad.

- Puede acarrear problemas de autoestima; como en mi caso, llevo todo este tiempo sin querer hacerme fotos porque el ojo se me ve como si estuviera bizca y no me gusta nada.

- Ansiedad; provocada por la bajada de calidad de vida (No poder salir como normalmente durante el día, dependiendo del trabajo no poder continuar), la desesperación por no ver bien, y el miedo a no curarse o a quedarse ciego.

- Todo ello puede finalmente desencadenar una depresión.



Conclusiones:

Espero que os haya resultado interesante mi artículo; y os haya ayudado a entender en qué consiste esta afección y sus molestias y limitaciones para la vida diaria; y que del mismo modo os sirva de advertencia para que extreméis el cuidado si usáis lentillas.


Lo he hecho después de mucho leer sobre el tema y una vez entendido todo; ya que me gusta bastante investigar sobre las cosas y aprender algo nuevo cada vez.
Leyendo sobre mi propia afección, he aprendido todo lo que aquí acabo de escribir.

¡Ojalá hubiese disfrutado igual cuando hacía los trabajos del instituto en su época!



Como pueden comprobar en esas dos fotos más recientes, aún se me nota bastante el ojo afectado. Ni siquiera parece que esté mirando a cámara; debido a su desviación.


Por último, no puedo cerrar este documento sin antes mencionar que estoy contentísima con el oftalmólogo que está llevando mi caso; el Dr. Mingo; y dedicarle un pequeño reconocimiento por su labor.
Desde luego que me tocó el mejor; tanto profesionalmente como a nivel personal.
Una persona cuidadosa, delicada, amable, con muchísima paciencia, excelente comunicación y trato cercano y familiar. Con todo ello te transmite mucha confianza, calma y seguridad.
(Y lo estoy diciendo yo, que soy un manojo de nervios)
Todas esas cualidades suman muchos puntos.

Así que sí, caí en las mejores manos del mundo y así se lo digo a mis compañeros de piso y mi familia cuando me sugieren cambiarme al hospital de mi barrio actual, les digo que no porque estoy a gusto con el médico que me está tratando; ya lo conozco, ya me conoce, estoy acostumbrada a él, me siento en confianza con él y por tanto quiero que me siga llevando él; no me importa vivir lejos ni madrugar para ir.
Su profesionalidad, atención, y preocupación por lo que me pasa lo merecen.
Y no soy la única que lo dice; he encontrado en Internet otras buenos referencias suyas de otras personas que también quedaron encantadas con su trato  su entrega.
Definitivamente, me tocó la lotería con él.

Que sí,  que muchos dirán que es su trabajo y es lo normal; pero a todo el mundo le gusta que le reconozcan cuando lo hace bien. Yo soy camarera y mi trabajo es poner cañas y tapas, y también me gusta cuando algún cliente me dice qué rica estaba la comida o qué bien les he atendido.

Así que este pequeño informe que acabo de hacer sobre mi propio padecimiento va por él; se lo quiero dedicar como un detalle a modo de agradecimiento porque sin duda, me volvería a poner en sus manos mil veces más.

Y ya para terminar, si algo bueno saqué de todo esto es que he disfrutado tanto investigando sobre la Acanthamoeba,  que me he decidido a estudiar el Ciclo Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. 
Se ha vuelto a despertar en mí el gusto que siempre he tenido por la biología; de hecho era mi asignatura favorita en el instituto y a los 12 años me pedí por Reyes un microscopio que estará guardado en casa de mis padres.
Así que me lo voy a plantear seriamente y me voy a formar para un mejor futuro con algo que realmente me apasiona.

lunes, 27 de junio de 2016

Echo de menos...

No es la primera vez que me veo en la amarga situación de estar escribiendo a corazón abierto una confidencia con los ojos inundados de lágrimas y el alma desgarrada.

"Esto es demasiado bonito para durar". "Demasiado bonito para mí". "Me parece estar soñando." "Es tan perfecto que hasta me da miedo que algún día se termine.
Fueron los primeros pensamientos que se me pasaron por la cabeza cuando aquella historia empezó.
Y al final, como cualquier otro sueño, se esfumó y me vi de nuevo en la cruda realidad.

Si hasta la vida misma tiene principio y fin, es obvio que ocurra lo mismo con todo lo que en ella acontece.
Pero lo que no entiendo es por qué lo más bonito tiene que ser lo que menos dura.
Esto sí que me gustaría que fuese una pesadilla de la que despertar.


¿Qué queda de aquella persona con la que podía hablar de cualquier cosa y que me decía que su ánimo había mejorado mucho al conocerme y hablar conmigo, que dormía mejor y rendía mejor en el trabajo, que su vida volvía a llenarse de ilusión, que si me hacían daño era como si se lo hicieran a él, que estaba muy contento de que yo quisiera hacer planes con él, que sólo con que yo le conteste a los mensajes ya es feliz, que le llenaba mucho el hecho de que yo me preocupase por él y le preguntase cómo está, que le alegraba el hecho de que yo le hablase de él a mi familia y amigos, y que le hizo tanta ilusión que yo le haya dedicado una entrada de mi blog?
(La anterior a esta: "Cambios en mi vida")

Indiferencia. No sé cómo me lo monto, pero siempre me acaba pasando lo mismo con todos. Y justo con aquellos a los que más cariño les cojo. Otro palo más para la colección.
Otra vez me siento sola y vacía. Una soledad de la que él quería sacarme y hacerme actualizar mi blog diciendo que ya no me siento sola. Esto me lo dijo al leer mi otra entrada: "La Soledad desde sus distintas Perspectivas"; donde hablaba de esa sensación soledad, de vacío, de "que me falta algo y no sé el qué", que me ha acompañado en la mayor parte de mi vida. Y así lo hice con la que le dediqué; pues al conocerle vi lleno ese hueco vacío en mi interior; lo que me había pasado toda la vida buscando.
Tenía el verano fastidiado por una situación que le conté al conocernos, y se me arregló precisamente al conocerle; cuando ya ese verano casi tocaba a su fin. Y ahora me veo que este verano tampoco lo voy a pasar muy bien. Estoy otra vez exactamente igual que el año pasado por estas mismas fechas.
Fue mi mayor pilar. Apareció en mi vida justo cuando peor estaba, y para mí fue como volver a nacer... Y ahora todo vuelve a derrumbarse sin motivos.


La situación ha cambiado mucho, y no lo entiendo. No lo entiendo para nada. Y menos viniendo de una persona que me decía todas esas cosas tan bonitas y profundas, y yo también a él; y me decía que nadie más se las decía, y que nos contábamos de todo; incluso algunas intimidades. 
Ahora la situación está muy tensa. No me lo esperaba para nada. De él, no. Una persona que decía esperar que aquella bonita situación para los dos durase mucho tiempo y que quería ser para mí la mejor compañía posible y hacerme pasar muy buenos momentos.

No entiendo cómo alguien que se alegraba tanto de hablar conmigo y de que yo también haya mejorado gracias a él, de repente toda esa ilusión se le va y pasa a esquivarme contestando sólo con monosílabos. Yo creo que no le he dado motivos para distanciarse así, para tanta frialdad.
Me he preocupado por él y le he preguntado hasta la saciedad que qué le pasa, le he seguido ofreciendo mi ayuda pero me dice que no pasa nada, que está bien.

Me da la sensación de estar tratando (O tal como están las cosas ahora, intentando tratar mejor dicho) con otra persona totalmente distinta y opuesta a la que conocí aquel septiembre de 2015. ¿Dónde se perdió todo?

Yo cuando no le sigo la conversación a alguien ni quiero quedar con esa persona, normalmente es porque me pasa algo o porque esa persona me ha hecho sentir incómoda de alguna manera.
Y él decía que por qué no aparecí antes en su vida, que se sentía siempre muy agusto conmigo, que pasaba muy buenos ratos y el tiempo se le pasaba volando, que ha tenido un golpe de suerte al encontrarne y hasta que había encontrado a su otra mitad conmigo.
Me niego a pensar que me esté fallando y haciéndome esos feos consciente e intencionadamente; cuando meses atrás me decía que por qué soy tan buena con él, que le he ayudado mucho y no sabe cómo agradecérmelo. Y él detesta el comportamiento de portarse mal con alguieb que se ha portado bien con uno.

Él es una persona noble y sensible; dulce y tierna. Con un corazón enorme y lleno de buenos sentimientos. Este es el concepto que tengo de él, y lo sabe porque se lo he dicho.
Le veo incapaz de dar de lado a alguien que siempre se ha portado bien con él; de hacer daño intencionadamente a una persona a la que si hacían daño sentía como si se lo hicieran a él.
Además, creo que no me merezco ese trato después de todo lo que he hecho por él.


Algo le pasa, yo lo sé y sigo queriendo ayudarle; pero parece que no se deja. La situación ha llegado a un punto en que dadas sus escuetas respuestas que nada tienen que ver con cómo eran antes; con el entusiasmo que se le notaba, me siento como una auténtica mierda con esa sensación de que ahora le estoy molestando cada vez que le hablo. Que tampoco es todos los días; de hecho ahora llevamos unas 2 o 3 semanas sin hablar.
Además, si a uno ya le da reparo decirle de quedar a un amigo, es señal inequívoca de que algo anda mal; ya que en teoría quedar con amigos es lo más normal del mundo y debería proponerse sin miedo ni vergüenza.
No entiendo de ninguna manera que si antes la situación era tan cercana, ahora estemos como si nunca hubiésemos tenido ninguna confianza.

 
Por eso le echo de menos. Mi amigo, el mejor confidente que he tenido. Echo de menos a la persona que era antes de dar ese cambio.
Una persona mucho más abierta y receptiva que ahora, más cercana, más habladora, más cariñosa, que me decía que quería verme sonreír siempre y que si con sus mensajes me hace sonreír ya es el chico más feliz del mundo...

Me siento fatal y me dan ganas de llorar cada vez que veo a alguien sonriendo mientras habla por el whatsapp, porque me recuerda a aquellos momentos cuando a mí se me escapaba la sonrisa con sus mensajes y él me decía que también era feliz con los míos.
Ahora sin eso, para mí no tiene sentido llevar el móvil encima.


Echo de menos las conversaciones fluídas, hablar de cómo nos había ido en nuestra jornada de trabajo o cualquier otra vivencia, y poder hablar con él en general sin sentirme un estorbo, seguirme mostrando cariñosa con él sin sentirme ridícula al ver que ya no reacciona recíprocamente, y contarle mis cosas sin sentir que ya no le interesa y que cuanto más hago por intentar arreglarlo, más la cago. Como pretender quitarse la resaca tomando más alcohol.
Nada es lo mismo. Antes nos contábamos cada cosa que hacíamos o que nos pasaba. Y ahora no le encuentro sentido a nada de lo que hago si no se lo puedo contar como antes. Y cuando me pasa algo y tampoco se lo puedo decir, peor lo paso. Y si es algo bueno, no me hace tanta ilusión si ya no puedo compartir la anécdota con él. Por muchas cosas materiales o abstractas que consiga, nada de eso llena la sensación de vacío e intranquilidad permanente que me invaden. Sólo recuperaría la sensación de paz interior si terminara ya este distanciamiento.


Y es que nunca había vivido nada igual con nadie. Una persona que me expresara lo feliz que estaba de haberme conocido y lo lleno que se sentía conmigo, y que a mí me pasase exactamente lo mismo con él.  Este tipo de cosas sólo pasan una vez entre un millón.
Es lo más bonito que me había pasado nunca. Congeniar desde el minuto 0 y que el vínculo se vaya afianzando cada vez más, tener tantas cosas en común, darle palabras de aliento sin ningún tipo de reparo cada vez que estaba mal, y tener yo también las suyas cuando yo lo necesitaba y sentirme reconfortada al momento...
Era un sueño hecho realidad y ahora lloro su pérdida.

No tengo ganas de nada, no disfruto ni encuentro ilusión ni motivación en nada. Si uno se encuentra afectivamente vacío, absolutamnete nada de lo demás tiene sentido ninguno.
 
Encima como mi autoestima nunca ha sido precisamente buena, con esto ya se me termina de desmoronar por completo.
Por todo lo que he expresado en los párrafos anteriores, no sé qué diantres pasa. Ya no sólo por él, sino por la situación en general, que como dije al principio, es algo que se ha repetido en mi vida una vez tras otra. Debería estar acostumbrada, pero cada vez duele más y más.
¿En qué fallo? ¿Tengo algo que incomode a todo el mundo y nadie se atreve a decírmelo, o qué es lo que pasa? Porque que se alejen de mí 2 o 3, bueno; tiene un pase. Pero ¿Todos? ¿Qué soy, la apestada del mundo, o qué? Porque eso es lo que siento sinceramente: Que un trozo de mierda a mi lado, es mejor que yo. Un cero a la izquierda.
Me siento rechazada y marginada por todo el mundo.

Si me dicen que tan buena soy, ¿Por qué se apartan de mí?

Aunque no diga tu nombre, sabes que estas líneas también te las dedico a ti; al igual que el texto anterior que tanta ilusión te hizo.
Y por favor, no lo malinterpretes. No te lo tomes a mal. No estoy enfadada ni pretendo echarte nada en cara ni te guardo rencor ninguno.
Tan sólo me siento triste, dolida, despreciada y desconcertada al ver tanto cambio en la manera de tratarnos, sin explicación alguna; cuando siempre he ido con toda mi buena intención. Me gustaría volver a empezar. Si en Septiembre - Octubre me hubiesen dicho que en un par de meses más íbamos a estar así; como si no nos conociéramos de nada, no me lo habría creído y les habría enseñado ya sabes qué dedo.
Un cambio tan grande no se da sin motivos y es normal que note algo raro y me preocupe; pues siempre te he apreciado muchísimo. Por favor, confía en mí como antes. Teníamos una complicidad muy bonita y ahora parece que estemos peleados o algo. Si alguna vez te he incomodado de alguna manera, nunca fue mi intención y te pido disculpas por ello.

Sé que te pasa algo; pues tu cambio empezó a notarse después de ciertos acontecimientos... Así que en parte lo entiendo; pero estoy preocupada por ti y quiero que vuelvas a estar bien y que todo vuelva a estar como antes.
Sabes que pase lo que pase, siempre podrás contar conmigo; y aquí sigo estando.

Déjate ayudar.

Ilustro la entrada con esta foto que hice junto a él en una de nuestras salidas. 


Nunca nadie me había dicho nada tan bonito como esto... O tal vez sí pero para mí no ha significado lo mismo que viniendo de ti. 
Y nunca nadie lo superará... Esto me lo llevo a la tumba.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Cambios en mi vida. Dedicado a Álvaro.

Los que me leéis desde hace tiempo, habéis visto cuál ha sido mi trayectoria durante los últimos años: Mi desesperación por  no tener trabajo, por vivir en un sitio en el que no quería estar, etc.
Luego, el comienzo de los cambios significativos: Mi traslado a la Península para empezar a tratar de cumplir mi sueño; dar a mi vida el giro que siempre quise.
No tardó en llegar un avance más; pues tres meses después de mi llegada, encontré trabajo. Fue una gran suerte debido a, por una aparte, el poco tiempo transcurrido; y por otra, porque fue el único sitio del que me llamaron para entrevista.
Luego en el trabajo siempre estuve contenta porque había buen ambiente, buenos compañeros, era justo donde quería, y me quedaba cerca de casa. Me hicieron un año de contrato y fue el año más feliz de mi vida; un año en el que crecí como persona y adquirí experiencia laboral; que hasta entonces era nula.

Actualmente estoy como si hubiera vuelto para atrás en el ámbito laboral; pues se me ha terminado el contrato y no me han renovado. Por lo que estoy otra vez buscando trabajo; como estaba al principio de mi llegada, y de nuevo llena de miedos e incertidumbre; pues al igual que la vez pasada, si pasan unos meses y no encuentro nada tengo que volver a Lanzarote. Y no quiero volver. La vez pasada tuve mucha suerte; pero no sé si esta vez ocurrirá lo mismo. Y eso me preocupa.
No quiero tener que irme por cuestiones ya explicadas varias veces en otros escritos: Que me gusta más la península porque es más grande, hay más oportunidades para todo y más sitios a los que ir para invertir el tiempo libre.
Tener que volver sería haber dado a mi vida no el giro de 180º que quería darle; sino que se convertiría en un giro de 360º: Volver para atrás; volver a estar otra vez en el punto de partida; como si no hubiera avanzado nada. Dejando todas mis ilusiones, tirando por la borda el sueño que un día empecé. Es, a día de hoy, mi mayor miedo. Poca gente sabe lo que me ha costado llegar hasta aquí, lo que he luchado... como para ahora retrocederlo todo. ¡Qué gran fracaso sería!

Por ello, estoy intentando ahorrar lo máximo posible; ya que "Cuanto antes se me acabe el dinero, antes tendré que irme si para entonces no encontrado algo".
Llegando incluso a racanear o autocastigarme sin comprarme ni siquiera un triste paquete de Gusanitos alguna tarde. ¡Con lo que me gustan!

Así, empleo el dinero en lo estrictamente necesario: Autoescuela (Espero examinarme pronto para quitarme un gasto grande de encima ya), fotocopiar currículums, y billetes de metro para desplazarme a entregarlos.
   
Y ahora, a mi decisión de querer quedarme en Madrid también se suma el hecho de que no quiero estar lejos de algunas personas que conozco aquí. Hoy voy a hablar de uno en especial, a quien le dedico esta entrada por ser una persona con la que me sentí cómoda desde el minuto cero; algo muy poco común en mí.
Nos conocimos a través de un conocido foro; el más grande y activo de España (ForoCoches)
Todo empezó cuando él me mandó un mensaje privado después de leer en el foro un post mío con el que se sintió identificado. Me pedía ayuda; porque él tenía los mismos problemas de los que yo hablaba. 

Él me contó su historia y yo le conté la mía; bastó un pequeño intercambio de mensajes para congeniar, y después de un par de días decidimos proseguir el contacto de manera más cercana; por lo que nos dimos el Whatsapp.

Hoy hace exactamente dos meses de aquel 7/09/2015; día en que empezamos a hablar vía whatsapp todos los días; aún no ha habido ni un solo día en que no nos hayamos mensajeado.
Yo pensaba que sólo íbamos a hablar el mismo día de agregarnos y luego olvidarnos, como me había pasado hasta entonces con mucha gente. Pero no fue así; hablamos todos los días. Cada mañana, el primero en despertarse le da los buenos días al otro.
A veces hablando durante horas, y a veces un par de saludos y poco más, pero siempre algo; con lo que nuestra amistad se ha estrechado mucho, en poco tiempo. Fue además ese dia cuando nos conocimos oficialmente; pues fue cuando nos dijimos nuestros nombres; hasta entonces ocultos detrás de los nicks del foro.
Y estoy muy contenta de haber encontrado a alguien así; él dice que le ocurre lo mismo conmigo. Debido a mi timidez, pocas veces cojo confianza con la gente tan rápido; normalmente me cuesta meses de trato; sobre todo si la mayor parte de la interactuación se da a través de una pantalla.
Se trata de una persona idéntica a mí, pero del sexo opuesto. Es muy tímido al igual que yo; y eso le ha traído problemas para relacionarse con los demás, al igual que me me ocurre a mí. Como consecuencia de ello; entre otras cosas, se siente (O se sentía) solo; al igual que yo. De hecho ya hablé de este tema en mi anterior entrada: "La soledad desde sus distintas perspectivas".
Tenemos muchas cosas en común: Mismos gustos, mismos hobbys, misma manera de pensar, misma actitud ante la vida, mismos pensamientos respecto a cómo compartir el tiempo con la pareja, etc. Somos muy afines.


Pero quizás lo que más nos ha unido, lo que más nos ha hecho sentirnos identificados el uno con el otro y compartir nuestros pesares para hacerlos más llevaderos, ha sido el hecho de que en el momento en que nos conocimos, los dos estábamos sufriendo por asuntos amorosos; algo de lo que no quiero hablar porque me ha costado bastante olvidar mi caso, como para volver a remover la mierda; y ese infraser no merece ni siquiera ser mencionado.
Si al final lo he logrado superar, ha sido gracias a su aparición en mi vida... Justo en el momento más oportuno.
A él le está costando un poco más, pero aquí estoy para ayudarle igual que él hizo conmigo. Le he cogido mucho cariño y no quiero que sufra.
Él me dijo en su día que quería hacerme olvidarle y lo consiguió. Creo que si no lo hubiera conocido, todavía seguiría pasándolo mal por el otro; y sin embargo, ya me da lo mismo. Como si no le conociera de nada. Cuando 3 meses atrás lo habría dado todo por él.
Los dos nos hemos encontrado justo cuando peor estábamos; de hecho hemos comentado medio en serio y medio en broma que si no será una jugada del Destino; pues el cruce de nuestras vidas nos ha hecho mejorar; él, aunque aún a veces tiene recaídas, también me ha dicho en alguna ocasión que se siente mejor y es por mí; al igual que ha pasado conmigo gracias a él.

Por supuesto que, dada la complicidad que hay por parte de ambos, no tardamos en quedar para conocernos en persona; y la conexión fue igual de buena que a través de la pantalla. Este es otro caso a destacar; nunca me había sentido tan en confianza para quedar con alguien con quien aún llevaba chateando relativamente poco tiempo. Con él todo es tan distinto...
Me sentí muy cómoda hablando con él incluso cuando aún no le había visto en foto; pues me mandó una a las dos semanas o así de estarnos whasapeando. Es la prueba de que la forma de ser y de expresarse, la forma en que alguien te escribe, también hace mucho.


A medida que iba hablando con él, me iba proponiendo planes para hacer juntos; con lo que yo iba despertando de mi letargo, sintiéndome de nuevo cada vez más viva, y recuperando la ilusión por todo con cada nueva propuesta.
Así, a día de de hoy tenemos una lista muy grande de cosas por hacer y de momento sólo hemos hecho una; así que nos quedan muchísimos momentos por vivir. Planes en los que yo también quiero inviar a algo; que no esté pagando él siempre todo. Espero que nos sigamos viendo y llevando a cabo todo lo que con tanta ilusión hemos comentado hacer.

En ese aspecto, mi vida ha cambiado positivamente y quiero que esto siga durando. 


¡Tengo media vida hecha aquí y no quiero dejarla atrás!

domingo, 16 de agosto de 2015

La soledad desde sus distintas perspectivas

Existen diferentes maneras de estar solo; y cada una de ellas nos genera diferentes sensaciones y sentimientos.

En esta ocasión voy a hablar de dos formas de soledad.
Una de ellas es la que casi todos buscamos porque nos aporta tranquilidad y libertad; aunque al final, según circunstancias, llega un momento en que cambiamos ese concepto.
La otra, si se practica en contadas ocasiones no es mala; pero si se convierte en una constante, es algo que pesa, duele, y puede llegar a afectar a nuestra estabilidad emocional.


Empecemos por la primera; la que generalmente, no duele.
Es una forma de soledad que buscamos en muchas ocasiones. Seguro que muchos de nosotros, si vivimos con alguien de quien dependemos jerárquicamente, nos sentimos bien y libres cada vez que nos quedamos solos en casa. Es una sensación de la que cada vez queremos más y más. Cuanto más tiempo, mejor.

No dependemos de que nadie nos diga "Haz esto", "Haz lo otro", "A x hora en casa", etc.

Esta es la forma de soledad que me gusta.
Este verano estoy "viviendo sola" por primera vez. Lo pongo entre comillas porque no estoy del todo viviendo sola; pero sí es un primer contacto de cómo será cuando viva sola de verdad.
Por motivos de trabajo, me he quedado sola en casa todo el verano mientras la familia se va de vacaciones. Nunca había estado sola durante tanto tiempo; empecé quedándome fines de semana. 


Y es una sensación de libertad muy grande: Hacer las cosas cuando te apetezca, limpiar cuando quieras (Claro que sin llegar al extremo de vivir como los cerdos), hacer lo que te plazca; ya sea que quieras poner toda la tarde la música a todo volumen y cantar tú también a grito pelado, pasarte todo el día en la cama, soltar tacos a mansalva sin que nadie te amenace con partirte los dientes, con este calor andar por casa todo el día desnudo, salir a patinar a las 12 y media de la noche, salir y volver cuando quieras sin dar explicaciones a nadie ni depender de un horario impuesto, comer y beber lo que te apetezca cuando te apetezca, o acostarse y levantarse a las horas que te apetezca.

Aparte de lo ya explicado antes; el empezar a ver lo que sería vivir solo y aprender a ello: Ocuparse por completo de la casa; la limpieza, lavadoras, cocinar, realizar compras, etc; un primer contacto con la otra cara de la independencia; que cuando sea de verdad tendré que agregar los gastos de la hipoteca o alquiler, agua, luz, etc.
Te ayuda a ganar más autosuficiencia y valerte del todo por ti mismo.


En conclusión, vivir solo implica tener más responsabilidades; pero a cambio tienes una libertad plena en todos los sentidos. Al fin y al cabo, todos buscamos nuestra independencia económica y jerárquica.
El deseo de vivir solo se desvanece cuando encontramos a la persona con la que compartiremos nuestra vida y formaremos una familia; pero claro, no es la misma forma de convivencia que la anterior; pues se convive pero sin depender del otro.


Desde ese punto de vista, estar solo nos gusta a todos; sólo por el placer de hacer lo que nos dé la real gana cuando y como nos dé la gana.


Ahora pasemos a hablar de otra forma de estar solo; vamos a verlo desde la otra perspectiva.
Este tipo de soledad, en su justa medida no es mala; pues nos ayuda a encontrarnos a nosotros mismos o hacer determinados planes a nuestro total antojo.
Pero si se convierte en una constante, puede llegar a pesar en el alma y afectar a nuestra salud mental; los primeros indicios aparecen cuando pensamos o pronunciamos la famosa frase: "Me siento solo/a". 

Y generalmente, la acabamos pronunciando cuando el sentimiento ya es tan grande que nos desborda y no lo podemos seguir ocultando.
Somos seres sociales por naturaleza; por ello una de nuestras necesidades es el contacto con nuestros semejantes. La falta o deficiencia de vida social, puede acabar haciendo mella en la mente y el corazón.


Si bien de vez en cuando nos gusta ir a dar un paseo con la única compañía de nosotros mismos; para ir a nuestro aire y pensar en nuestras cosas... Nada en exceso es bueno. Todos los momentos que vivimos se disfrutan más y mejor si los compartimos con gente que apreciamos.

Yo he ido sola a miles de sitios: Al cine, a caminar, a parques, a bares, restaurantes y terrazas, a patinar, de tiendas, a la piscina, etc.
Las primeras veces no me importaba y disfrutaba viendo cosas y viviendo experiencias en cada salida. Pero de un tiempo a esta parte, algo ha cambiado en mí en lo que a ese concepto se refiere. Ya no me gusta salir sola; me da muchísima pereza.
Si alguna vez estoy que me subo por las paredes de estar encerrada en casa; y salgo a algún lado, el efecto que me produce es volver a casa pronto por puro aburrimiento y sintiéndome peor de lo que me sentía antes de salir.
No hago más que ver parejas y grupos o dúos de amigos por todas partes disfrutando, compartiendo sus momentos, charlando, riendo... Y yo la única que va sola; sin disfrutar del todo; sin reírse ni tener al lado alguien con quien hablar.

Y me duele. Duele tener un día libre pasarlo encerrada en casa por no tener ni con quién ir a tomar ni un triste café y charlar un rato de nuestras cosas. Si a esto le sumamos mi extrema timidez y que le he intentado hacer frente proponiendo planes que la mayoría de las veces no llegan a nada... Apaga y vámonos; encima tengo la sensación de estar cayendo pesada a la gente que aprecio.
Me he llegado a sorprender cuando incluso me vienen ganas incontenibles de llorar; y es algo que me ha pasado varios días seguidos.
De hecho, hace poco me vinieron las ganas al ver a un chico por la calle llamar por teléfono a supongo que algún amigo, y decirle: "Voy a ir esta tarde al cine con los chicos; ¿Te quieres venir?"
Qué bonito que piensen en uno para incluirlo en sus planes.


El sentirse solo no significa que haya que actuar a lo loco acercándose por la calle a cualquier desconocido o conectarse a Internet y quedar con alguien que ni conoces; yo prefiero compartir mis momentos con la gente que aprecio; a quien ya conozco y que tengo cierta confianza.
El conocer más gente y forjar confianza y demás se va dando poco a poco; ni de golpe en dos minutos. Y a una persona tímida eso le cuesta muchísimo más.


Esto no es ninguna broma ni ninguna manera de llamar la atención.
Sentirse solo es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo. Te sientes mal, vacío, frustrado, sin poder dormir, sin ganas de nada y al borde del abismo. Como si fueras un cuerpo sin alma.
No es ninguna exageración. Hace unos 8 años atravesé una depresión por lo mismo; estuve un año yendo al psicólogo.
Siempre me ha costado relacionarme; la mayoría de mi adolescencia; sobre todo en sus inicios, la pasé sola; cuando los psicólogos dicen que en esa edad es especialmente importante el grupo de iguales.
Tampoco es que me pase la vida encerrada como un ermitaño; pero lo que pasa es que son muy contadas las ocasiones en las que tengo ocasión de quedar con alguien; luego de nuevo paso semanas en que la soledad vuelve a instalarse en mí y rebrota la tristeza.



Con esto no pretendo dar pena a nadie ni mucho menos; tan sólo darme a conocer un poco más, y sacar todo lo que tengo reprimido dentro expresándome de la manera que mejor sé. (La escritura).
En el trabajo algunos me han notado un cambio; dicen que últimamente me ven decaída, triste y apagada; que hace semanas que no me río como antes, que qué me pasa. Sí; en el trabajo tengo trato con los compañeros, pero sólo ahí. Es terminar la jornada y estar de nuevo sola. Como en el pasado cuando terminaba la jornada de instituto y volvía a casa; se repite la historia pero en diferente ámbito.


No sé si estaré teniendo una recaída; haber pasado por una depresión no es ningún juego; y si ahora estoy bajo las mismas circunstancias que me desencadenaron aquella que tuve a los 19 años y estoy experimentando los mismos sentimientos... Pues no sé.


martes, 4 de agosto de 2015

Feliz Cumpleaños Eva María Amaral Lallana

Hoy es un día especial para uno de mis ídolos.
En este caso, se trata de Eva; la vocalista del grupo Amaral.

Sigo a Amaral casi desde sus inicios y me gusta desde la primera vez que lo escuché. Me gustaron hasta bel punto de querer ir a un concierto suyo; ese deseo nació en mí poco después de que sacaran el disco "Estrella de mar".

Varios años tuvieron que pasar hasta que cumplí ese sueño que siempre recordaré como el mejor de mis días.
Fue el 2 de Diciembre de 2011, cuando por fin fueron a dar un concierto a Lanzarote; donde yo vivía hasta hace 1 año.
A lo mejor ahora que estoy en Madrid se me presentarán más oportunidades de acudir a más conciertos suyos.

Eva, en este día especial para ti, quiero decirte que me alegré mucho de verte en concierto aquel día; gracias por ir a Lanzarote. Allí van muy pocos artistas y con muy poca frecuencia; por lo que muchos fans que no pueden desplazarse se quedan sin ver a sus ídolos si al final nunca van a la isla.
Valió la pena haber hecho 6 horas de cola; pues así conseguí estar en primera fila y verte muy de cerca; además siendo bajita, si no estoy en primera fila no veo nada.

Que tengas un muy feliz cumpleaños, que cumplas muchos más y yo lo vea; y que puedas seguirnos deleitando con tus canciones durante muchos años más.

Cuando me quedo sola en casa pongo vuestros discos a todo volumen... ¡Hay que tener contentos a los vecinos!

¡¡Un abrazo muy grande y espero poder verte en alguna otra ocasión!!

Vídeo hecho por mí, del concierto de Lanzarote.

Fotos del concierto:






Reportaje del concierto en una revista; lo tengo enmarcado en mi cuarto.


¡¡FELICIDADES EVA!!


jueves, 7 de mayo de 2015

Despedida de una amiga.

Mi entrada de hoy de la dedico a mi amiga Laura.

Nos conocimos en el trabajo y al principio sólo intercambiábamos unas pocas palabras, pero pronto cogimos más confianza y empezamos a organizar salidas.

Juntas hemos vivido muchos buenos momentos y hemos sido muy buenas confidentes.

A pesar de que ahora nos separará una distancia grande, sabemos que podemos seguir contando la una con la otra para todo; y que volveremos a vernos, aunque ya no sea con tanta frecuencia como antes.


Te voy a echar mucho de menos, Laura. 

Te deseo todo lo mejor en esta nueva etapa de tu vida que vas a comenzar.
Gracias por confiar en mí; me alegro mucho de que la vida nos haya dado la oportunidad de conocernos, y de todos los momentos que hemos compartido.
Momentos que no sólo quedan reflejados en las fotos y en el vídeo; sino que también quedarán por siempre grabados en nuestros corazones.

La amistad es lo más valioso que una persona puede tener; y más si se trata de una persona fiable como tú.


¡¡Un abrazo muy grande!!




miércoles, 6 de mayo de 2015

Carta de cumpleaños para Kimba


Hoy habrías cumplido 8 años. Pero ya hace un año y 4 meses que no estás a mi lado y aún te echo de menos.


Todo pasó tan rápido y tan inesperadamente, que no me dio tiempo a mentalizarme ni despedirme de ti.


Con 6 años y medio que tenías, era demasiado pronto; teniendo en cuenta que la esperanza de vida de los perros se sitúa en torno a los 13 años.

Si hubiese pasado a una edad más cercana a esa y hubieses estado enferma, pues ya se vería venir el desenlace y uno se prepara mentalmente para afrontar el golpe, y se puede despedir; permanece al lado de su amigo durante sus últimos momentos, acariciándolo por última vez; no lo deja morir solo.


Pero fue tan de sopetón...

El día antes estabas bien; sólo te encontré cansada cuando te saqué a pasear por la noche. Pero no imaginé que estabas débil porque tu final ya estaba cerca; no me imaginaba que ese sería nuestro último paseo juntas.

Sigue en mi mente esa pregunta sin respuesta: "¿Por qué?" Ni idea de cuál fue el motivo de tu prematuro fallecimiento.


Ojalá le hubiese dado más importancia a tu evidente falta de energía. Pero ya no había marcha atrás: A la mañana siguiente cuando me levanté, me quedé desolada al encontrarne tu cuerpo sin vida. Te veía tumbada como cada día y te llamaba pero no reaccionabas. Me asusté y al tocarte y sentirte tan rígida, algo se paró dentro de mí; me quedé bloqueada sin saber cómo reaccionar. Fue una sensación que no había experimentado nunca; no me salía ni siquiera el romper a llorar, aunque el nudo en la garganta era evidente.


Era el día de la víspera de Reyes. Un día en el que todo el mundo está emocionado con los últimos preparativos de los regalos. Yo no quería absolutamente nada.

¿De qué sirve lo material? Las cosas materiales no llenan la existencia de una persona como llenan otro tipo de cosas no tangibles; como me has llenado tú durante los 6 años que conviviste conmigo.

Por eso, lo único que quería era volverte a la vida; algo totalmente imposible.


Muchos dirán que sólo eras un perro, pero para mí eras mucho más que eso:

Eras mi amiga y eras parte de mi familia; como una hija. Llegaste a mi vida cuando sólo tenías 6 meses.

Gracias por los 6 años de compañía que me has dado y por los buenos ratos que me has hecho pasar. Dentro del pesar por tu ausencia, se me dibuja una sonrisa en la cara al recordar los buenos momentos; sobre todo cuando vigilabas en mi cuarto y ladrabas a todo el que entrase que no fuera yo.


Sólo quien tiene mascotas y quien sea amante de los animales, comprenderá el cariño que se les puede llegar a coger, la lealtad que te demuestran, los estrechos lazos que pueden llegar a forjarse entre una persona y su mascota.

Es un cariño muy grande; por tanto su pérdida acarrea el mismo duelo que si se tratara de un familiar o amigo humano. Al fin y al cabo, nuestras mascotas son también parte de nuestra familia.


Desde el otro lado de la vida, feliz Cumpleaños, Kimba.

Ausente de mi vida, pero presente en mi corazón.


Rubber Balls