lunes, 27 de junio de 2016

Echo de menos...

No es la primera vez que me veo en la amarga situación de estar escribiendo a corazón abierto una confidencia con los ojos inundados de lágrimas y el alma desgarrada.

"Esto es demasiado bonito para durar". "Demasiado bonito para mí". "Me parece estar soñando." "Es tan perfecto que hasta me da miedo que algún día se termine.
Fueron los primeros pensamientos que se me pasaron por la cabeza cuando aquella historia empezó.
Y al final, como cualquier otro sueño, se esfumó y me vi de nuevo en la cruda realidad.

Si hasta la vida misma tiene principio y fin, es obvio que ocurra lo mismo con todo lo que en ella acontece.
Pero lo que no entiendo es por qué lo más bonito tiene que ser lo que menos dura.
Esto sí que me gustaría que fuese una pesadilla de la que despertar.


¿Qué queda de aquella persona con la que podía hablar de cualquier cosa y que me decía que su ánimo había mejorado mucho al conocerme y hablar conmigo, que dormía mejor y rendía mejor en el trabajo, que su vida volvía a llenarse de ilusión, que si me hacían daño era como si se lo hicieran a él, que estaba muy contento de que yo quisiera hacer planes con él, que sólo con que yo le conteste a los mensajes ya es feliz, que le llenaba mucho el hecho de que yo me preocupase por él y le preguntase cómo está, que le alegraba el hecho de que yo le hablase de él a mi familia y amigos, y que le hizo tanta ilusión que yo le haya dedicado una entrada de mi blog?
(La anterior a esta: "Cambios en mi vida")

Indiferencia. No sé cómo me lo monto, pero siempre me acaba pasando lo mismo con todos. Y justo con aquellos a los que más cariño les cojo. Otro palo más para la colección.
Otra vez me siento sola y vacía. Una soledad de la que él quería sacarme y hacerme actualizar mi blog diciendo que ya no me siento sola. Esto me lo dijo al leer mi otra entrada: "La Soledad desde sus distintas Perspectivas"; donde hablaba de esa sensación soledad, de vacío, de "que me falta algo y no sé el qué", que me ha acompañado en la mayor parte de mi vida. Y así lo hice con la que le dediqué; pues al conocerle vi lleno ese hueco vacío en mi interior; lo que me había pasado toda la vida buscando.
Tenía el verano fastidiado por una situación que le conté al conocernos, y se me arregló precisamente al conocerle; cuando ya ese verano casi tocaba a su fin. Y ahora me veo que este verano tampoco lo voy a pasar muy bien. Estoy otra vez exactamente igual que el año pasado por estas mismas fechas.
Fue mi mayor pilar. Apareció en mi vida justo cuando peor estaba, y para mí fue como volver a nacer... Y ahora todo vuelve a derrumbarse sin motivos.


La situación ha cambiado mucho, y no lo entiendo. No lo entiendo para nada. Y menos viniendo de una persona que me decía todas esas cosas tan bonitas y profundas, y yo también a él; y me decía que nadie más se las decía, y que nos contábamos de todo; incluso algunas intimidades. 
Ahora la situación está muy tensa. No me lo esperaba para nada. De él, no. Una persona que decía esperar que aquella bonita situación para los dos durase mucho tiempo y que quería ser para mí la mejor compañía posible y hacerme pasar muy buenos momentos.

No entiendo cómo alguien que se alegraba tanto de hablar conmigo y de que yo también haya mejorado gracias a él, de repente toda esa ilusión se le va y pasa a esquivarme contestando sólo con monosílabos. Yo creo que no le he dado motivos para distanciarse así, para tanta frialdad.
Me he preocupado por él y le he preguntado hasta la saciedad que qué le pasa, le he seguido ofreciendo mi ayuda pero me dice que no pasa nada, que está bien.

Me da la sensación de estar tratando (O tal como están las cosas ahora, intentando tratar mejor dicho) con otra persona totalmente distinta y opuesta a la que conocí aquel septiembre de 2015. ¿Dónde se perdió todo?

Yo cuando no le sigo la conversación a alguien ni quiero quedar con esa persona, normalmente es porque me pasa algo o porque esa persona me ha hecho sentir incómoda de alguna manera.
Y él decía que por qué no aparecí antes en su vida, que se sentía siempre muy agusto conmigo, que pasaba muy buenos ratos y el tiempo se le pasaba volando, que ha tenido un golpe de suerte al encontrarne y hasta que había encontrado a su otra mitad conmigo.
Me niego a pensar que me esté fallando y haciéndome esos feos consciente e intencionadamente; cuando meses atrás me decía que por qué soy tan buena con él, que le he ayudado mucho y no sabe cómo agradecérmelo. Y él detesta el comportamiento de portarse mal con alguieb que se ha portado bien con uno.

Él es una persona noble y sensible; dulce y tierna. Con un corazón enorme y lleno de buenos sentimientos. Este es el concepto que tengo de él, y lo sabe porque se lo he dicho.
Le veo incapaz de dar de lado a alguien que siempre se ha portado bien con él; de hacer daño intencionadamente a una persona a la que si hacían daño sentía como si se lo hicieran a él.
Además, creo que no me merezco ese trato después de todo lo que he hecho por él.


Algo le pasa, yo lo sé y sigo queriendo ayudarle; pero parece que no se deja. La situación ha llegado a un punto en que dadas sus escuetas respuestas que nada tienen que ver con cómo eran antes; con el entusiasmo que se le notaba, me siento como una auténtica mierda con esa sensación de que ahora le estoy molestando cada vez que le hablo. Que tampoco es todos los días; de hecho ahora llevamos unas 2 o 3 semanas sin hablar.
Además, si a uno ya le da reparo decirle de quedar a un amigo, es señal inequívoca de que algo anda mal; ya que en teoría quedar con amigos es lo más normal del mundo y debería proponerse sin miedo ni vergüenza.
No entiendo de ninguna manera que si antes la situación era tan cercana, ahora estemos como si nunca hubiésemos tenido ninguna confianza.

 
Por eso le echo de menos. Mi amigo, el mejor confidente que he tenido. Echo de menos a la persona que era antes de dar ese cambio.
Una persona mucho más abierta y receptiva que ahora, más cercana, más habladora, más cariñosa, que me decía que quería verme sonreír siempre y que si con sus mensajes me hace sonreír ya es el chico más feliz del mundo...

Me siento fatal y me dan ganas de llorar cada vez que veo a alguien sonriendo mientras habla por el whatsapp, porque me recuerda a aquellos momentos cuando a mí se me escapaba la sonrisa con sus mensajes y él me decía que también era feliz con los míos.
Ahora sin eso, para mí no tiene sentido llevar el móvil encima.


Echo de menos las conversaciones fluídas, hablar de cómo nos había ido en nuestra jornada de trabajo o cualquier otra vivencia, y poder hablar con él en general sin sentirme un estorbo, seguirme mostrando cariñosa con él sin sentirme ridícula al ver que ya no reacciona recíprocamente, y contarle mis cosas sin sentir que ya no le interesa y que cuanto más hago por intentar arreglarlo, más la cago. Como pretender quitarse la resaca tomando más alcohol.
Nada es lo mismo. Antes nos contábamos cada cosa que hacíamos o que nos pasaba. Y ahora no le encuentro sentido a nada de lo que hago si no se lo puedo contar como antes. Y cuando me pasa algo y tampoco se lo puedo decir, peor lo paso. Y si es algo bueno, no me hace tanta ilusión si ya no puedo compartir la anécdota con él. Por muchas cosas materiales o abstractas que consiga, nada de eso llena la sensación de vacío e intranquilidad permanente que me invaden. Sólo recuperaría la sensación de paz interior si terminara ya este distanciamiento.


Y es que nunca había vivido nada igual con nadie. Una persona que me expresara lo feliz que estaba de haberme conocido y lo lleno que se sentía conmigo, y que a mí me pasase exactamente lo mismo con él.  Este tipo de cosas sólo pasan una vez entre un millón.
Es lo más bonito que me había pasado nunca. Congeniar desde el minuto 0 y que el vínculo se vaya afianzando cada vez más, tener tantas cosas en común, darle palabras de aliento sin ningún tipo de reparo cada vez que estaba mal, y tener yo también las suyas cuando yo lo necesitaba y sentirme reconfortada al momento...
Era un sueño hecho realidad y ahora lloro su pérdida.

No tengo ganas de nada, no disfruto ni encuentro ilusión ni motivación en nada. Si uno se encuentra afectivamente vacío, absolutamnete nada de lo demás tiene sentido ninguno.
 
Encima como mi autoestima nunca ha sido precisamente buena, con esto ya se me termina de desmoronar por completo.
Por todo lo que he expresado en los párrafos anteriores, no sé qué diantres pasa. Ya no sólo por él, sino por la situación en general, que como dije al principio, es algo que se ha repetido en mi vida una vez tras otra. Debería estar acostumbrada, pero cada vez duele más y más.
¿En qué fallo? ¿Tengo algo que incomode a todo el mundo y nadie se atreve a decírmelo, o qué es lo que pasa? Porque que se alejen de mí 2 o 3, bueno; tiene un pase. Pero ¿Todos? ¿Qué soy, la apestada del mundo, o qué? Porque eso es lo que siento sinceramente: Que un trozo de mierda a mi lado, es mejor que yo. Un cero a la izquierda.
Me siento rechazada y marginada por todo el mundo.

Si me dicen que tan buena soy, ¿Por qué se apartan de mí?

Aunque no diga tu nombre, sabes que estas líneas también te las dedico a ti; al igual que el texto anterior que tanta ilusión te hizo.
Y por favor, no lo malinterpretes. No te lo tomes a mal. No estoy enfadada ni pretendo echarte nada en cara ni te guardo rencor ninguno.
Tan sólo me siento triste, dolida, despreciada y desconcertada al ver tanto cambio en la manera de tratarnos, sin explicación alguna; cuando siempre he ido con toda mi buena intención. Me gustaría volver a empezar. Si en Septiembre - Octubre me hubiesen dicho que en un par de meses más íbamos a estar así; como si no nos conociéramos de nada, no me lo habría creído y les habría enseñado ya sabes qué dedo.
Un cambio tan grande no se da sin motivos y es normal que note algo raro y me preocupe; pues siempre te he apreciado muchísimo. Por favor, confía en mí como antes. Teníamos una complicidad muy bonita y ahora parece que estemos peleados o algo. Si alguna vez te he incomodado de alguna manera, nunca fue mi intención y te pido disculpas por ello.

Sé que te pasa algo; pues tu cambio empezó a notarse después de ciertos acontecimientos... Así que en parte lo entiendo; pero estoy preocupada por ti y quiero que vuelvas a estar bien y que todo vuelva a estar como antes.
Sabes que pase lo que pase, siempre podrás contar conmigo; y aquí sigo estando.

Déjate ayudar.

Ilustro la entrada con esta foto que hice junto a él en una de nuestras salidas. 


Nunca nadie me había dicho nada tan bonito como esto... O tal vez sí pero para mí no ha significado lo mismo que viniendo de ti. 
Y nunca nadie lo superará... Esto me lo llevo a la tumba.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Cambios en mi vida. Dedicado a Álvaro.

Los que me leéis desde hace tiempo, habéis visto cuál ha sido mi trayectoria durante los últimos años: Mi desesperación por  no tener trabajo, por vivir en un sitio en el que no quería estar, etc.
Luego, el comienzo de los cambios significativos: Mi traslado a la Península para empezar a tratar de cumplir mi sueño; dar a mi vida el giro que siempre quise.
No tardó en llegar un avance más; pues tres meses después de mi llegada, encontré trabajo. Fue una gran suerte debido a, por una aparte, el poco tiempo transcurrido; y por otra, porque fue el único sitio del que me llamaron para entrevista.
Luego en el trabajo siempre estuve contenta porque había buen ambiente, buenos compañeros, era justo donde quería, y me quedaba cerca de casa. Me hicieron un año de contrato y fue el año más feliz de mi vida; un año en el que crecí como persona y adquirí experiencia laboral; que hasta entonces era nula.

Actualmente estoy como si hubiera vuelto para atrás en el ámbito laboral; pues se me ha terminado el contrato y no me han renovado. Por lo que estoy otra vez buscando trabajo; como estaba al principio de mi llegada, y de nuevo llena de miedos e incertidumbre; pues al igual que la vez pasada, si pasan unos meses y no encuentro nada tengo que volver a Lanzarote. Y no quiero volver. La vez pasada tuve mucha suerte; pero no sé si esta vez ocurrirá lo mismo. Y eso me preocupa.
No quiero tener que irme por cuestiones ya explicadas varias veces en otros escritos: Que me gusta más la península porque es más grande, hay más oportunidades para todo y más sitios a los que ir para invertir el tiempo libre.
Tener que volver sería haber dado a mi vida no el giro de 180º que quería darle; sino que se convertiría en un giro de 360º: Volver para atrás; volver a estar otra vez en el punto de partida; como si no hubiera avanzado nada. Dejando todas mis ilusiones, tirando por la borda el sueño que un día empecé. Es, a día de hoy, mi mayor miedo. Poca gente sabe lo que me ha costado llegar hasta aquí, lo que he luchado... como para ahora retrocederlo todo. ¡Qué gran fracaso sería!

Por ello, estoy intentando ahorrar lo máximo posible; ya que "Cuanto antes se me acabe el dinero, antes tendré que irme si para entonces no encontrado algo".
Llegando incluso a racanear o autocastigarme sin comprarme ni siquiera un triste paquete de Gusanitos alguna tarde. ¡Con lo que me gustan!

Así, empleo el dinero en lo estrictamente necesario: Autoescuela (Espero examinarme pronto para quitarme un gasto grande de encima ya), fotocopiar currículums, y billetes de metro para desplazarme a entregarlos.
   
Y ahora, a mi decisión de querer quedarme en Madrid también se suma el hecho de que no quiero estar lejos de algunas personas que conozco aquí. Hoy voy a hablar de uno en especial, a quien le dedico esta entrada por ser una persona con la que me sentí cómoda desde el minuto cero; algo muy poco común en mí.
Nos conocimos a través de un conocido foro; el más grande y activo de España (ForoCoches)
Todo empezó cuando él me mandó un mensaje privado después de leer en el foro un post mío con el que se sintió identificado. Me pedía ayuda; porque él tenía los mismos problemas de los que yo hablaba. 

Él me contó su historia y yo le conté la mía; bastó un pequeño intercambio de mensajes para congeniar, y después de un par de días decidimos proseguir el contacto de manera más cercana; por lo que nos dimos el Whatsapp.

Hoy hace exactamente dos meses de aquel 7/09/2015; día en que empezamos a hablar vía whatsapp todos los días; aún no ha habido ni un solo día en que no nos hayamos mensajeado.
Yo pensaba que sólo íbamos a hablar el mismo día de agregarnos y luego olvidarnos, como me había pasado hasta entonces con mucha gente. Pero no fue así; hablamos todos los días. Cada mañana, el primero en despertarse le da los buenos días al otro.
A veces hablando durante horas, y a veces un par de saludos y poco más, pero siempre algo; con lo que nuestra amistad se ha estrechado mucho, en poco tiempo. Fue además ese dia cuando nos conocimos oficialmente; pues fue cuando nos dijimos nuestros nombres; hasta entonces ocultos detrás de los nicks del foro.
Y estoy muy contenta de haber encontrado a alguien así; él dice que le ocurre lo mismo conmigo. Debido a mi timidez, pocas veces cojo confianza con la gente tan rápido; normalmente me cuesta meses de trato; sobre todo si la mayor parte de la interactuación se da a través de una pantalla.
Se trata de una persona idéntica a mí, pero del sexo opuesto. Es muy tímido al igual que yo; y eso le ha traído problemas para relacionarse con los demás, al igual que me me ocurre a mí. Como consecuencia de ello; entre otras cosas, se siente (O se sentía) solo; al igual que yo. De hecho ya hablé de este tema en mi anterior entrada: "La soledad desde sus distintas perspectivas".
Tenemos muchas cosas en común: Mismos gustos, mismos hobbys, misma manera de pensar, misma actitud ante la vida, mismos pensamientos respecto a cómo compartir el tiempo con la pareja, etc. Somos muy afines.


Pero quizás lo que más nos ha unido, lo que más nos ha hecho sentirnos identificados el uno con el otro y compartir nuestros pesares para hacerlos más llevaderos, ha sido el hecho de que en el momento en que nos conocimos, los dos estábamos sufriendo por asuntos amorosos; algo de lo que no quiero hablar porque me ha costado bastante olvidar mi caso, como para volver a remover la mierda; y ese infraser no merece ni siquiera ser mencionado.
Si al final lo he logrado superar, ha sido gracias a su aparición en mi vida... Justo en el momento más oportuno.
A él le está costando un poco más, pero aquí estoy para ayudarle igual que él hizo conmigo. Le he cogido mucho cariño y no quiero que sufra.
Él me dijo en su día que quería hacerme olvidarle y lo consiguió. Creo que si no lo hubiera conocido, todavía seguiría pasándolo mal por el otro; y sin embargo, ya me da lo mismo. Como si no le conociera de nada. Cuando 3 meses atrás lo habría dado todo por él.
Los dos nos hemos encontrado justo cuando peor estábamos; de hecho hemos comentado medio en serio y medio en broma que si no será una jugada del Destino; pues el cruce de nuestras vidas nos ha hecho mejorar; él, aunque aún a veces tiene recaídas, también me ha dicho en alguna ocasión que se siente mejor y es por mí; al igual que ha pasado conmigo gracias a él.

Por supuesto que, dada la complicidad que hay por parte de ambos, no tardamos en quedar para conocernos en persona; y la conexión fue igual de buena que a través de la pantalla. Este es otro caso a destacar; nunca me había sentido tan en confianza para quedar con alguien con quien aún llevaba chateando relativamente poco tiempo. Con él todo es tan distinto...
Me sentí muy cómoda hablando con él incluso cuando aún no le había visto en foto; pues me mandó una a las dos semanas o así de estarnos whasapeando. Es la prueba de que la forma de ser y de expresarse, la forma en que alguien te escribe, también hace mucho.


A medida que iba hablando con él, me iba proponiendo planes para hacer juntos; con lo que yo iba despertando de mi letargo, sintiéndome de nuevo cada vez más viva, y recuperando la ilusión por todo con cada nueva propuesta.
Así, a día de de hoy tenemos una lista muy grande de cosas por hacer y de momento sólo hemos hecho una; así que nos quedan muchísimos momentos por vivir. Planes en los que yo también quiero inviar a algo; que no esté pagando él siempre todo. Espero que nos sigamos viendo y llevando a cabo todo lo que con tanta ilusión hemos comentado hacer.

En ese aspecto, mi vida ha cambiado positivamente y quiero que esto siga durando. 


¡Tengo media vida hecha aquí y no quiero dejarla atrás!

domingo, 16 de agosto de 2015

La soledad desde sus distintas perspectivas

Existen diferentes maneras de estar solo; y cada una de ellas nos genera diferentes sensaciones y sentimientos.

En esta ocasión voy a hablar de dos formas de soledad.
Una de ellas es la que casi todos buscamos porque nos aporta tranquilidad y libertad; aunque al final, según circunstancias, llega un momento en que cambiamos ese concepto.
La otra, si se practica en contadas ocasiones no es mala; pero si se convierte en una constante, es algo que pesa, duele, y puede llegar a afectar a nuestra estabilidad emocional.


Empecemos por la primera; la que generalmente, no duele.
Es una forma de soledad que buscamos en muchas ocasiones. Seguro que muchos de nosotros, si vivimos con alguien de quien dependemos jerárquicamente, nos sentimos bien y libres cada vez que nos quedamos solos en casa. Es una sensación de la que cada vez queremos más y más. Cuanto más tiempo, mejor.

No dependemos de que nadie nos diga "Haz esto", "Haz lo otro", "A x hora en casa", etc.

Esta es la forma de soledad que me gusta.
Este verano estoy "viviendo sola" por primera vez. Lo pongo entre comillas porque no estoy del todo viviendo sola; pero sí es un primer contacto de cómo será cuando viva sola de verdad.
Por motivos de trabajo, me he quedado sola en casa todo el verano mientras la familia se va de vacaciones. Nunca había estado sola durante tanto tiempo; empecé quedándome fines de semana. 


Y es una sensación de libertad muy grande: Hacer las cosas cuando te apetezca, limpiar cuando quieras (Claro que sin llegar al extremo de vivir como los cerdos), hacer lo que te plazca; ya sea que quieras poner toda la tarde la música a todo volumen y cantar tú también a grito pelado, pasarte todo el día en la cama, soltar tacos a mansalva sin que nadie te amenace con partirte los dientes, con este calor andar por casa todo el día desnudo, salir a patinar a las 12 y media de la noche, salir y volver cuando quieras sin dar explicaciones a nadie ni depender de un horario impuesto, comer y beber lo que te apetezca cuando te apetezca, o acostarse y levantarse a las horas que te apetezca.

Aparte de lo ya explicado antes; el empezar a ver lo que sería vivir solo y aprender a ello: Ocuparse por completo de la casa; la limpieza, lavadoras, cocinar, realizar compras, etc; un primer contacto con la otra cara de la independencia; que cuando sea de verdad tendré que agregar los gastos de la hipoteca o alquiler, agua, luz, etc.
Te ayuda a ganar más autosuficiencia y valerte del todo por ti mismo.


En conclusión, vivir solo implica tener más responsabilidades; pero a cambio tienes una libertad plena en todos los sentidos. Al fin y al cabo, todos buscamos nuestra independencia económica y jerárquica.
El deseo de vivir solo se desvanece cuando encontramos a la persona con la que compartiremos nuestra vida y formaremos una familia; pero claro, no es la misma forma de convivencia que la anterior; pues se convive pero sin depender del otro.


Desde ese punto de vista, estar solo nos gusta a todos; sólo por el placer de hacer lo que nos dé la real gana cuando y como nos dé la gana.


Ahora pasemos a hablar de otra forma de estar solo; vamos a verlo desde la otra perspectiva.
Este tipo de soledad, en su justa medida no es mala; pues nos ayuda a encontrarnos a nosotros mismos o hacer determinados planes a nuestro total antojo.
Pero si se convierte en una constante, puede llegar a pesar en el alma y afectar a nuestra salud mental; los primeros indicios aparecen cuando pensamos o pronunciamos la famosa frase: "Me siento solo/a". 

Y generalmente, la acabamos pronunciando cuando el sentimiento ya es tan grande que nos desborda y no lo podemos seguir ocultando.
Somos seres sociales por naturaleza; por ello una de nuestras necesidades es el contacto con nuestros semejantes. La falta o deficiencia de vida social, puede acabar haciendo mella en la mente y el corazón.


Si bien de vez en cuando nos gusta ir a dar un paseo con la única compañía de nosotros mismos; para ir a nuestro aire y pensar en nuestras cosas... Nada en exceso es bueno. Todos los momentos que vivimos se disfrutan más y mejor si los compartimos con gente que apreciamos.

Yo he ido sola a miles de sitios: Al cine, a caminar, a parques, a bares, restaurantes y terrazas, a patinar, de tiendas, a la piscina, etc.
Las primeras veces no me importaba y disfrutaba viendo cosas y viviendo experiencias en cada salida. Pero de un tiempo a esta parte, algo ha cambiado en mí en lo que a ese concepto se refiere. Ya no me gusta salir sola; me da muchísima pereza.
Si alguna vez estoy que me subo por las paredes de estar encerrada en casa; y salgo a algún lado, el efecto que me produce es volver a casa pronto por puro aburrimiento y sintiéndome peor de lo que me sentía antes de salir.
No hago más que ver parejas y grupos o dúos de amigos por todas partes disfrutando, compartiendo sus momentos, charlando, riendo... Y yo la única que va sola; sin disfrutar del todo; sin reírse ni tener al lado alguien con quien hablar.

Y me duele. Duele tener un día libre pasarlo encerrada en casa por no tener ni con quién ir a tomar ni un triste café y charlar un rato de nuestras cosas. Si a esto le sumamos mi extrema timidez y que le he intentado hacer frente proponiendo planes que la mayoría de las veces no llegan a nada... Apaga y vámonos; encima tengo la sensación de estar cayendo pesada a la gente que aprecio.
Me he llegado a sorprender cuando incluso me vienen ganas incontenibles de llorar; y es algo que me ha pasado varios días seguidos.
De hecho, hace poco me vinieron las ganas al ver a un chico por la calle llamar por teléfono a supongo que algún amigo, y decirle: "Voy a ir esta tarde al cine con los chicos; ¿Te quieres venir?"
Qué bonito que piensen en uno para incluirlo en sus planes.


El sentirse solo no significa que haya que actuar a lo loco acercándose por la calle a cualquier desconocido o conectarse a Internet y quedar con alguien que ni conoces; yo prefiero compartir mis momentos con la gente que aprecio; a quien ya conozco y que tengo cierta confianza.
El conocer más gente y forjar confianza y demás se va dando poco a poco; ni de golpe en dos minutos. Y a una persona tímida eso le cuesta muchísimo más.


Esto no es ninguna broma ni ninguna manera de llamar la atención.
Sentirse solo es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo. Te sientes mal, vacío, frustrado, sin poder dormir, sin ganas de nada y al borde del abismo. Como si fueras un cuerpo sin alma.
No es ninguna exageración. Hace unos 8 años atravesé una depresión por lo mismo; estuve un año yendo al psicólogo.
Siempre me ha costado relacionarme; la mayoría de mi adolescencia; sobre todo en sus inicios, la pasé sola; cuando los psicólogos dicen que en esa edad es especialmente importante el grupo de iguales.
Tampoco es que me pase la vida encerrada como un ermitaño; pero lo que pasa es que son muy contadas las ocasiones en las que tengo ocasión de quedar con alguien; luego de nuevo paso semanas en que la soledad vuelve a instalarse en mí y rebrota la tristeza.



Con esto no pretendo dar pena a nadie ni mucho menos; tan sólo darme a conocer un poco más, y sacar todo lo que tengo reprimido dentro expresándome de la manera que mejor sé. (La escritura).
En el trabajo algunos me han notado un cambio; dicen que últimamente me ven decaída, triste y apagada; que hace semanas que no me río como antes, que qué me pasa. Sí; en el trabajo tengo trato con los compañeros, pero sólo ahí. Es terminar la jornada y estar de nuevo sola. Como en el pasado cuando terminaba la jornada de instituto y volvía a casa; se repite la historia pero en diferente ámbito.


No sé si estaré teniendo una recaída; haber pasado por una depresión no es ningún juego; y si ahora estoy bajo las mismas circunstancias que me desencadenaron aquella que tuve a los 19 años y estoy experimentando los mismos sentimientos... Pues no sé.


martes, 4 de agosto de 2015

Feliz Cumpleaños Eva María Amaral Lallana

Hoy es un día especial para uno de mis ídolos.
En este caso, se trata de Eva; la vocalista del grupo Amaral.

Sigo a Amaral casi desde sus inicios y me gusta desde la primera vez que lo escuché. Me gustaron hasta bel punto de querer ir a un concierto suyo; ese deseo nació en mí poco después de que sacaran el disco "Estrella de mar".

Varios años tuvieron que pasar hasta que cumplí ese sueño que siempre recordaré como el mejor de mis días.
Fue el 2 de Diciembre de 2011, cuando por fin fueron a dar un concierto a Lanzarote; donde yo vivía hasta hace 1 año.
A lo mejor ahora que estoy en Madrid se me presentarán más oportunidades de acudir a más conciertos suyos.

Eva, en este día especial para ti, quiero decirte que me alegré mucho de verte en concierto aquel día; gracias por ir a Lanzarote. Allí van muy pocos artistas y con muy poca frecuencia; por lo que muchos fans que no pueden desplazarse se quedan sin ver a sus ídolos si al final nunca van a la isla.
Valió la pena haber hecho 6 horas de cola; pues así conseguí estar en primera fila y verte muy de cerca; además siendo bajita, si no estoy en primera fila no veo nada.

Que tengas un muy feliz cumpleaños, que cumplas muchos más y yo lo vea; y que puedas seguirnos deleitando con tus canciones durante muchos años más.

Cuando me quedo sola en casa pongo vuestros discos a todo volumen... ¡Hay que tener contentos a los vecinos!

¡¡Un abrazo muy grande y espero poder verte en alguna otra ocasión!!

Vídeo hecho por mí, del concierto de Lanzarote.

Fotos del concierto:






Reportaje del concierto en una revista; lo tengo enmarcado en mi cuarto.


¡¡FELICIDADES EVA!!


jueves, 7 de mayo de 2015

Despedida de una amiga.

Mi entrada de hoy de la dedico a mi amiga Laura.

Nos conocimos en el trabajo y al principio sólo intercambiábamos unas pocas palabras, pero pronto cogimos más confianza y empezamos a organizar salidas.

Juntas hemos vivido muchos buenos momentos y hemos sido muy buenas confidentes.

A pesar de que ahora nos separará una distancia grande, sabemos que podemos seguir contando la una con la otra para todo; y que volveremos a vernos, aunque ya no sea con tanta frecuencia como antes.


Te voy a echar mucho de menos, Laura. 

Te deseo todo lo mejor en esta nueva etapa de tu vida que vas a comenzar.
Gracias por confiar en mí; me alegro mucho de que la vida nos haya dado la oportunidad de conocernos, y de todos los momentos que hemos compartido.
Momentos que no sólo quedan reflejados en las fotos y en el vídeo; sino que también quedarán por siempre grabados en nuestros corazones.

La amistad es lo más valioso que una persona puede tener; y más si se trata de una persona fiable como tú.


¡¡Un abrazo muy grande!!




miércoles, 6 de mayo de 2015

Carta de cumpleaños para Kimba


Hoy habrías cumplido 8 años. Pero ya hace un año y 4 meses que no estás a mi lado y aún te echo de menos.


Todo pasó tan rápido y tan inesperadamente, que no me dio tiempo a mentalizarme ni despedirme de ti.


Con 6 años y medio que tenías, era demasiado pronto; teniendo en cuenta que la esperanza de vida de los perros se sitúa en torno a los 13 años.

Si hubiese pasado a una edad más cercana a esa y hubieses estado enferma, pues ya se vería venir el desenlace y uno se prepara mentalmente para afrontar el golpe, y se puede despedir; permanece al lado de su amigo durante sus últimos momentos, acariciándolo por última vez; no lo deja morir solo.


Pero fue tan de sopetón...

El día antes estabas bien; sólo te encontré cansada cuando te saqué a pasear por la noche. Pero no imaginé que estabas débil porque tu final ya estaba cerca; no me imaginaba que ese sería nuestro último paseo juntas.

Sigue en mi mente esa pregunta sin respuesta: "¿Por qué?" Ni idea de cuál fue el motivo de tu prematuro fallecimiento.


Ojalá le hubiese dado más importancia a tu evidente falta de energía. Pero ya no había marcha atrás: A la mañana siguiente cuando me levanté, me quedé desolada al encontrarne tu cuerpo sin vida. Te veía tumbada como cada día y te llamaba pero no reaccionabas. Me asusté y al tocarte y sentirte tan rígida, algo se paró dentro de mí; me quedé bloqueada sin saber cómo reaccionar. Fue una sensación que no había experimentado nunca; no me salía ni siquiera el romper a llorar, aunque el nudo en la garganta era evidente.


Era el día de la víspera de Reyes. Un día en el que todo el mundo está emocionado con los últimos preparativos de los regalos. Yo no quería absolutamente nada.

¿De qué sirve lo material? Las cosas materiales no llenan la existencia de una persona como llenan otro tipo de cosas no tangibles; como me has llenado tú durante los 6 años que conviviste conmigo.

Por eso, lo único que quería era volverte a la vida; algo totalmente imposible.


Muchos dirán que sólo eras un perro, pero para mí eras mucho más que eso:

Eras mi amiga y eras parte de mi familia; como una hija. Llegaste a mi vida cuando sólo tenías 6 meses.

Gracias por los 6 años de compañía que me has dado y por los buenos ratos que me has hecho pasar. Dentro del pesar por tu ausencia, se me dibuja una sonrisa en la cara al recordar los buenos momentos; sobre todo cuando vigilabas en mi cuarto y ladrabas a todo el que entrase que no fuera yo.


Sólo quien tiene mascotas y quien sea amante de los animales, comprenderá el cariño que se les puede llegar a coger, la lealtad que te demuestran, los estrechos lazos que pueden llegar a forjarse entre una persona y su mascota.

Es un cariño muy grande; por tanto su pérdida acarrea el mismo duelo que si se tratara de un familiar o amigo humano. Al fin y al cabo, nuestras mascotas son también parte de nuestra familia.


Desde el otro lado de la vida, feliz Cumpleaños, Kimba.

Ausente de mi vida, pero presente en mi corazón.


miércoles, 22 de abril de 2015

Seis meses trabajando.

A lo mejor ya soy una pesada recordando lo mismo todos los meses, pero bueno; ya estamos a otro día 22; y si de por sí se trata de un acontecimiento muy importante para mí, éste mes lo es todavía más porque llegamos al ecuador de mi contrato laboral; dentro de otros 6 meses; es decir; en octubre, me vence.
A lo mejor aún es pronto para pensar en ésto, pero el tiempo pasa muy rápido; estos 6 meses han transcurrido casi sin darme cuenta. El tiempo ha pasado muy rápido; así que los siguientes 6 meses pasarán igual y ya empiezo a sentirme inquieta. Siempre se me han dado mal las despedidas; yo en ese trabajo estoy muy contenta y rodeada de gente encantadora; y llegado el momento, me va a doler perder ese ambiente y dejar de ver a muchas personas que se han vuelto muy importantes para mí.
No sé si me renovarán; en caso negativo puede que ya teniendo experiencia me sea más fácil encontrar otra cosa, pero dudo mucho que sea lo mismo. Me gusta el sitio donde estoy y me quedaría ahí por siempre; si se diera la posibilidad de hacerme indefinida, firmaría con los ojos cerrados.
Pero bueno; todavía es pronto para pensar en eso; me queda aún medio año de trabajo, al que le voy a seguir sacando todo el provecho que pueda; tal y como llevo haciendo desde que empecé.

Ho
y, llevo ya 6 meses trabajando y se cumplen también 9 meses de mi llegada a Madrid para embarcarme en mi nueva vida. Antes, Lanzarote era el lugar donde vivía y Madrid mi lugar de vacaciones.
Ahora, es al contrario.







domingo, 22 de marzo de 2015

Cinco meses trabajando.


Cinco meses ya... Hay que ver qué rápido pasa el tiempo. Cinco meses que se me han pasado volando.

Nos encontramos ante otro día 22; y como cada día 22 de cada mes desde el pasado Octubre, rememoro el día en que empecé a trabajar; porque ha constituído una de mis metas más importantes. No sólo por el hecho de haber encontrado mi primer trabajo, sino porque además es en un sitio que me encanta.

Y desde el mes pasado; que fue cuando caí en la cuenta de que también vine un día 22, celebro al mismo tiempo el cumplemés de mi partida de Lanzarote rumbo a la península, llena de una mezcla entre ilusión e incertidumbre: Quería estar aquí desde hacía tiempo; pero no sabía aún a ciencia cierta si esa fecha realmente representaría para mí el inicio de una nueva vida. Todo dependía de si iba a encontrar trabajo; lo que me aseguraría el quedarme aquí.

Hoy no sólo cumplo 5 meses trabajando (22-10-2014); también hace 8 meses que llegué a Madrid (22-07-2014) y espero que ambos acontecimientos duren todavía mucho más!!




domingo, 22 de febrero de 2015

Cuatro meses trabajando.


Encontrar trabajo era una de mis principales metas.

Hoy me acuerdo especialmente de aquel 22 de Octubre porque hoy; 22 de Febrero, se cumplen 4 meses de mi inserción al mundo laboral.

Aquel 22 de Octubre de 2014 fue mi primer día de trabajo en éste que, además, es mi primer empleo; algo que me ha costado mucho conseguir. Precisamente por eso es tan importante para mí y tengo en cuenta cada día 22 para conmemorar un acontecimiento importante en mi vida.
Hoy, cumplo 4 meses trabajando y sigo estando igual de contenta e ilusionada que el primer día.

Como todos sabemos, hoy en día es muy difícil que las empresas contraten gente sin experiencia; a lo que yo me quejaba argumentando que entonces, quien nunca ha trabajado nunca cogerá esa experiencia que piden, si no se les da una oportunidad. Alguna vez tiene que ser la primera; nadie nace con la experiencia.

A mí, finalmente me han brindado la oportunidad y la estoy aprovechando al máximo. Al tratarse de mi primer trabajo, lógicamente empecé con una experiencia nula; pero después de 4 meses, ya voy mejorando y todo es gracias a lo que me han enseñado y me siguen enseñando los compañeros que llevan más tiempo; estoy conociendo a personas geniales.

Estoy aprendiendo muchas cosas pero sé que aún me queda mucho camino por recorrer; y me seguiré esforzando día a día por mejorar más, así tenga que dejarme la vida en ello.

Me gusta mi trabajo y quiero seguir ahí el mayor tiempo posible; sé y me han dicho que existe muy poca gente que tenga ese entusiasmo por el trabajo; que vaya todos los días contenta y con ganas de trabajar. Debo de ser una de esas pocas y raras personas; pero si me gusta mi trabajo, lo digo muy alto y con orgullo.

Me decían que a los 2 o 3 meses iba a estar hasta la coronilla del trabajo, pues no es así; llevo ya 4 meses y mi entusiasmo no ha cambiado en absoluto con respecto a los primeros días. Bastante me ha costado encontrarlo; y además, justo donde quería; y ésto se valora por encima de todas las cosas.

Y ahora que caigo, hoy no sólo celebro que hago 4 meses trabajando; también hoy hace 7 meses que llegué a Madrid en busca de éste cambio en mi vida; pasando primero unas vacaciones en Casavieja, tal y como llevo haciendo los 3 veranos anteriores.

Aquél 22 de Julio de 2014 fue el día que volé del nido sin saber si iba a tener suerte o iba a tener que volver por no haber encontrado nada pasado un tiempo; pues no podría estar siempre en casa de mis tíos sin aportar nada.

¡Quién me iba a decir que las cosas me iban a salir tan bien cuando estaba aún en Lanzarote preparando el viaje con una mezcla de ilusión e incertidumbre!
El intento fue un éxito; lo que no encontré allí en varios años, lo encontré aquí en sólo 2 meses.
(El primer mes no cuenta porque fue cuando estuve de vacaciones fuera de Madrid; empecé a repartir currículums a la vuelta a finales de Agosto)
Primera y única entrevista para la que me llaman en Madrid, y me cogen; cuando en Lanzarote había tenido varias pero luego no me cogían.


¡¡Eso se llama tener suerte, y mucha!! Sin duda, una oportunidad muy difícil de repetirse; algo que hay que aprovechar al máximo y así lo seguiré haciendo.
Lo dicho: que dure el trabajo; y con ello, mi nueva vida en un lugar del que no quiero volver a irme.

Siempre es una decisión difícil el dejarlo todo y a todos atrás y empezar desde 0 a cientos o miles de Kilómetros; pero también, siempre he preferido vivir en la península antes que en las islas. De vacaciones sí quiero ir para ver a la familia y amigos, pero eso: De vacaciones; no para volver a vivir allí.

Si no me hubiera atrevido a dar este paso, probablemente aún estaría allí en Lanzarote sin trabajo y me habría perdido todas las cosas nuevas que estoy viviendo ahora y la nueva buena gente que estoy conociendo.
Todo valió la pena; me alegro de haberlo intentado y no haberme dejado llevar por los que decían que no iba a encontrar trabajo; que igual que allí no había, aquí tampoco. Estaban equivocados.

Lo he logrado; como veis, lo único que tiene un 100% de posibilidades de no conseguirse es aquello que ni siquiera se intenta.
¡¡Así que a seguir luchando por alcanzar nuestros sueños!!




lunes, 5 de enero de 2015

Primer Aniversario

Un año atrás... 

En la tarde-noche del 4 de Enero de 2014, me dirigí a disfrutar de la Cabalgata de los Reyes Magos, dejando a mi perrita en casa. Hasta aquí, todo bien; ella estaba perfecta.

Llego a casa por la noche y al disponerme a sacarla de paseo, observo un extraño comportamiento: Ella normalmente, todos los días al yo coger la correa y las llaves iba corriendo hacia la puerta; porque sabía que ese gesto mío significaba "Paseo". 

Aquella noche reaccionó de manera diferente y preocupante:
Fue hacia la puerta; sí, pero caminando muy lentamente; como si estuviera cansada. Y durante el paseo, igual; estaba como apagada. Le pasaba algo. Pero como hasta ese momento estaba perfecta y además ni siquiera era vieja, no le di la importancia que debí darle y creyendo que al día siguiente estaría mejor después de haber descansado, cené y me acosté tranquilamente; ignorando que ese resultó ser el último día que la vi con vida.
Por ello no puedo evitar sentirme; en cierto modo,  culpable.

Así es... La mañana del 5 de Enero al despertarme, me la encontré muerta. Ha pasado ya un año y y aún tengo todas aquellas escenas grabadas en la cabeza como si hubieran ocurrido ahora mismo: Cuando la vi tumbada y pensé que dormía pero luego la llamé y no se movía; entonces la toqué y la noté rígida... Entré en un estado de shock emocional en el que no sabía ni cómo reaccionar; ni siquiera me salía el romper a llorar. Me quedé paralizada, bloqueada y temblando; no me creía aquello.
Mala forma de empezar el año y mal regalo de Reyes con un día de adelanto.
Se fue mientras yo dormía; sin yo saberlo y por tanto, no haberla podido acompañar en sus últimos momentos.

Muchos pensarán que es una tontería porque no se trataba de una persona; pero una mascota es también un miembro más de la familia y su pérdida también duele; sea cual sea la circunstancia. Se pasa por un luto similar o igual a cuando se trata de un familiar o amigo humano.
Por supuesto que cada uno es libre de pensar como quiera, pero también hay que respetar a los que piensan y sienten diferente.
Si fuese una tontería, ningún artista perdería su tiempo haciendo una canción sobre ello.

Hacía tiempo que quería hacer este vídeo en su memoria; pero no encontraba el momento. Finalmente, he decidido hacerlo coincidir con este primer aniversario del suceso.
Lo he hecho como forma de expresión de tantos sentimientos reprimidos durante tanto tiempo; aunque no sé si me servirá para cerrar el duelo, y también para dedicarle a Kimba el homenaje que se merece.
Han sido 6 años de mi vida compartidos con ella; llegó a mi casa con 6 meses ya que anteriormente fue de un amigo mío pero me la regaló porque no se la dejaban tener. Y sin duda, cuando falta se nota un gran vacío. Las primeras semanas me dolía mucho sobre todo cuando llegaba la hora acostumbrada del paseo y ya no estaba para sacarla como cada día.

Por muchos años que pasen, siempre la recordaré; sé que es completamente imposible, pero aún muchas veces me gustaría poder volver a acariciarla.


video






Rubber Balls